El Dr. Corcuera de la Justicia electoral sumía en la desesperanza a un grupo de contertulios comiendo un lomito en la embajada de Estados Unidos cuando se celebraba el aniversario de la Independencia de ese país. «El voto electrónico de ninguna manera asegura la eliminación del fraude electoral, y menos con el avance de la tecnología y los hackers que operan. Hasta en Estados Unidos se descubrieron fraudes.» Un político le acotó: «Entonces no hay futuro en nuestra política nacional porque quien aspire a ser electo en un cargo nacional seguirá necesitando 137.000 fiscales para asegurarse honradez en todo el país al emitir el voto. Si eso es así, sólo los aparatos del partido justicialista podrán tener candidatos electos porque pueden asegurarlos contra trampas». «Y hacerlas», le acotaron. Un empresario irónico le dijo a Corcuera: «Para descubrir todas las formas de trampa que puede haber con el voto electrónico en comicios debería primero ser aplicado en las elecciones sindicales».
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