No logra Macri que pidan permiso por cortes de calles

Política

Hay una pelea de la que Mauricio Macri ya ni habla. Es la que mantiene por controlar el tránsito en la ciudad que gobierna y no consigue siquiera prever cuántos cortes de calle padecerá en cada jornada.

El jefe de Gobierno empezó su mandato manifestándose con dureza contra la obstrucción a la circulación, y en uno de sus primeros embates contra piqueteros hasta intervino la Justicia para sancionar a gremialistas.

Pero ahora Macri parece resignado a esa rutina porteña que no consigue domar. Es que además de las protestas por temas de todo tipo debe conceder permisos para cortar el tránsito a instituciones, que al menos le anuncian y solicitan autorización sobre sus actos. Pero los grupos políticos sólo excepcionalmente cumplen con la normativa que impone el aviso previo y se resguardan en la difusión pública que, no siempre, tienen las protestas antes de realizarse.

  • Cultura y deportes

    Hasta el 30 de abril pasado, Macri concedió 115 permisos de cortes de tránsito en los barrios de la Ciudad y en el centro porteño. Pero la mayoría fueron peticiones de instituciones religiosas, clubes o dependencias del mismo Gobierno por actos culturales o deportivos. Apenas, obediente, el Partido de los Trabajadores y el Pueblo obtuvo autorización para un acto propio, el mes pasado, y pudo cortar las calles en Lavalle y Madero durante seis horas.

    Teniendo en cuenta que enero y febrero no son propicios para las manifestaciones callejeras, hubo sólo cinco permisos para cortar el tránsito. El resto, detallado en 110 resoluciones del Ministerio de Seguridad y Justicia, se desarrolló entre marzo y abril, casi dos cortes diarios a los que se suman los no previstos. Como ocurrió en la última semana, cuando el conflicto con el campo disimuló los embates hacia la administración de Macri. Ayer, por ejemplo, alumnos de un colegio reclamaron con frazadas en la calle por falta de gas, que los priva de calefacción, en San Juan al 1500. Por la falta de ese servicio también reclaman vecinos de Villa Lugano. Pero además el Gobierno porteño viene padeciendo batucadas casi todos los días en las puertas del Palacio Municipal, sobre Avenida de Mayo frente a la Plaza de Mayo, con distintos reclamos.

  • Acampe

    A ésas se agrega un acampe del Partido Obrero por reclamos al Instituto de la Vivienda, sin siquiera mencionar los cacerolazos del campo y las últimas manifestaciones organizadas por el propio gobierno nacional.

    «Deberían solicitar permiso», repite Macri, ya resignado a que sólo el Centro de Murgas los Cachafaces o la Asociación Misericordia sean el único tipo de instituciones que cumple con lo que pide.

    Sólo ayer, además de la protesta de piqueteros, hubo reclamos de los colegios, de empleados de una empresa y también de municipales que protestaron por el pase a disponibilidad de 300 agentes que se encargaban del cuidado de las plazas, además de otras protestas menores.
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