17 de abril 2006 - 00:00

Obispos de los dos países buscan salida esta semana

Esta semana se concretará una reunión entre el obispo de Gualeguaychú, monseñor Jorge Lozano, y sus pares uruguayos de Mercedes y Salto, donde los religiosos volverán a expresar su deseo de llegar a un acuerdo por el diferendo limítrofe, tras el fracaso de la cumbre presidencial.

«El sábado me comuniqué con el obispo de Salto, Carlos Collazi, y con el de Mercedes, Heriberto Bodeant, para saludarlos por las Pascuas y acordamos reunirnos y seguir conversando en la semana», reveló Lozano a este diario, en referencia al conflicto que la Argentina y Uruguay mantienen por la construcción de dos plantas procesadoras de celulosa en la localidad uruguaya de Fray Bentos.

La aparición de la Iglesia Católica como actor relevante en el diferendo limítrofe surgió el fin de semana luego tras la difusión de un encuentro que el cardenal Jorge Bergoglio mantuvo la semana pasada con el arzobispo de Montevideo, Nicolás Contugno. A eso se sumó el pedido público de Kirchner conocido ayer de que los eclesiásticos de ambas orillas intervengan para buscar una salida al conflicto.

Aunque fuentes oficiales de la Iglesia aseguraron que hasta ayer no habían recibido ningún pedido del gobierno nacional para mediar en la crisis bilateral, sí admitieron que existen conversaciones informales donde los obispos uruguayos y argentinos expresan su preocupación y su vocación por consensuar un acuerdo. De hecho, para que la intervención de Bergoglio, en su carácter de presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, alcance el carácter de mediación eclesiástica, su interlocutor debería ser monseñor Pablo Galimberti, presidente de la Conferencia Episcopal de Uruguay y obispo de San José de Mayo.

  • Reuniones

  • Los contactos entre ambas iglesias comenzaron a mediados de febrero, cuando Lozano se reunió con Galimberti, quien había sido intervenido quirúrgicamente.

    Luego el arzobispo de Gualeguaychú viajó a Fray Bentos para verse con Collazi y Bodeant y el 11 de marzo los uruguayos retribuyeron la visita viajando hasta Gualeguaychú. «El interés permanentemente expresado es el de fortalecer la fraternidad entre los pueblos en una zona de intercambio cotidiano», explicó ayer Lozano en conversación telefónica al calificar de informal y espontáneo del diálogo entre ambas comunidades religiosas.

    Hasta ayer, los prelados que habían mantenido contacto con Bergoglio por la conmemoración de las Pascuas asegurabanque el cardenal no había recibido ningún pedido oficial de la Casa Rosada para mediar en el conflicto. Y explicaban que el encuentro que el arzobispo de Buenos Aires había mantenido con Contugno hace una semana se había dado en el marco del Movimiento de Círculos Católicos de Obreros, pero que no formaba parte de una agenda de diplomacia eclesiástica por el tema de las papeleras. Contugno instó a los dos gobiernos a dejar de lado los intereses particulares, y agregó: «No se puede buscar el bien común de una localidad sin tomar en cuenta la región». Mientras que Lozano, que estará hoy en Buenos Aires, reiteró que «cualquier mediación que pudiera hacer la Iglesia tendría que ser solicitada por los dos Estados, lo cual no quiere decir que no hubiera habido instancias de acercamiento y diálogo entre los pueblos». Collazi respondió al pedido de intermediación de Kirchner, y aseguró que desde su diócesis están «más que disponibles para ser instrumentos de diálogo». En este sentido, el obispo destacó la «excelente» relación que existe entre los obispados de las localidades a ambos lados del río Uruguay, aunque aclaró: «Todavía nadie nos ha llamado para ser mediadores».

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