Obra pública: ex dueño de Kank y Costilla negó venta irregular a Austral Construcciones

Política

Con cuestionamientos de las defensas a la fragmentación del caso de la obra pública, el juicio continuó con un nuevo testimonio que derrumbó las acusaciones de la fiscalía cuyo objetivo fue tratar de demostrar que Báez compraba empresas en forma irregular coaccionando a sus vendedores.

Vía Zoom, desde el tribunal de Santa Cruz, hoy declaró en el juicio que se sigue por el caso de la obra pública, Héctor Carlos Costilla, ex presidente de la empresa Kank y Costilla, que fue vendida en 2006 a Austral Construcciones, de Báez.

La fiscalía intentó acorralar al testigo sobre la venta de la empresa, pero Costilla ratificó que Kank y Costilla era una empresa familiar, y contó que en algún momento “no quedaba nadie de los socios, solo mi hermana y yo”, ya que los restantes habían fallecido.

“Estábamos con lo justo, nos quedaba un poco grande. No teníamos ganas de seguir con la empresa, faltaban mi hermano y primo que fallecieron”. “No había demasiado trabajo. Alcanzaba para poder pagar los sueldos, proveedores y hasta ahí”, explicó.

Costilla contó cómo fue la venta, cómo comenzaron las negociaciones con Austral Construcciones. El contacto fue a través de uno de los dueños de la empresa Gotti, “era amigo de mi padre de toda la vida, y él nos hizo el contacto para la negociación”, ahondó. La venta fue por 6 millones de dólares que fueron pagados con distintos cheques que terminamos de cobrar en 2009 o 2010, relató.

La fiscalía encabezada por Diego Luciani intentó que el testigo declarara sobre algún tipo de irregularidad en la negociación. Pero según surge del relato de Costilla fue una operación transparente sin presiones de ninguna índole.

“Presentamos todo, balance, estado de equipamiento, datos contables”, ahondó en su testimonial.

La audiencia fue interrumpida en varias oportunidades ya que defensores objetaban las preguntas de la fiscalía que a su entender intentaban orientar al testigo en alguna dirección incriminatoria. Esa posición fue rechazada por el fiscal y se discutió ante el tribunal tras el testimonio.

En su declaración, Costilla ratificó que era muy común constituir Uniones Transitorias de Empresas en Santa Cruz. Cree que con Austral Construcciones no integró una UTE, respondió ante una pregunta.

El testigo es hermano de Miriam Costilla, que está procesada y fue elevada a juicio posteriormente. Esa circunstancia justamente fue objetada por uno de los letrados defensores.

El abogado Mariano Fragueiro Frías, defensor del extitular de Vialidad de Santa Cruz Héctor Garro, cuestionó la fragmentación del caso de la obra pública y pidió que se desista del testigo, hermano de Miriam Costilla que está procesada en una segunda parte del caso y será juzgada. El Tribunal Oral rechazó el planteo, y procedió a tomar las declaraciones testimoniales.

En una interrumpida declaración, Costilla hizo un relato sobre la empresa de su familia Kank y Costilla, fundada en 1958 por su padre y Juan José Kank. Se dedicaba a hacer oleoductos, cañerías, transporte, construcción y obras viales, explicó

Entre 2003 y 2006, Costilla era presidente de la misma y los accionistas eran su hermana Miriam, la sucesión de Juan José Kank y la sucesión de su hermano Aníbal. Por parte de la sucesión de Kank, estaban Mirta Kank su viuda, Sabrina y Guillermo Kank sus hijos, Mónica Luque, viuda de su hermano Aníbal y los hijos

Habló sobre las obras por las que la empresa resultó adjudicataria de obra pública, y puso como ejemplos la ruta nacional 3 en dos tramos, la repavimentación de esa ruta en otro, “tres obras que recuerdo diferentes”.

Se refirió a las otras empresas que estaban en Santa Cruz en las licitaciones en general y nombró algunas que recordaba como Petersen, Gotti, Esuco, Austral Construcciones, Contreras Hermanos.

Intentos para hacer autoincriminar a una testigo

La fiscalía encabezada por Diego Luciani y Sergio Mola fue objetada en varias oportunidades por sus intentos de acorralar a una testigo, una ex empleada de una empresa de seguridad, que podría haberse autoincriminado y afectado sus derechos y garantías.

Se trata de Silvina Mercedes Gónzalez, ex empleada de la empresa de Santa Cruz Seguridad Patagónica, quien actualmente reside en Santiago del Estero, y declaró desde un tribunal de esa provincia.

González vivió en Rio Gallegos y en 2008 ingresó a trabajar a esa firma como empleada administrativa. Relató que ante la deuda que la empresa tenía con ella por falta de pago de haberes y salarios, le ofrecieron abonarle con una parte minoritaria de acciones de la firma. En algún momento fue una de las presidentes de la misma.

Preguntada por la fiscalía si esa empresa tenía relación con Austral Construcciones de Lázaro Baez, la testigo dijo que no. Que esta última era muy conocida en todo Río Gallegos, pero aclaró que no tenía vinculación con Seguridad Patagónica. Aseguró además que ni conocía a Lázaro ni a su gente ni a su familia.

Tras esa afirmación, fue preguntada por un supuesto mutuo o préstamos que habría sido celebrado entre Austral y la empresa de Seguridad, en el que figuraba su firma.

Se le exhibió -vía zoom- el documento, y si bien la testigo reconoció su firma, desconoció y aseguró que no recordaba el contenido de ese instrumento.

Las defensas objetaron ese tipo de preguntas porque la testigo podría autoincriminarse, lo que fue receptado por el presidente del tribunal oral Jorge Gorini.

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