Pablo Moyano-Palazzo, dúo para disputar CGT a “gordos”

Política

Entre los dirigentes leales a Hugo creen posible una contienda en el proceso de recambio y preparan una lista con opositores.

Con un ojo puesto en la corrida cambiaria y en la crisis del Gobierno la dirigencia sindical no desatiende la interna de CGT, que tiene como horizonte el recambio de autoridades de agosto y que promete ser trepidante. Con esa premisa, el sector que responde a Hugo Moyano, por ahora minoritario, aceleró su plan para posicionar a Pablo, su hijo mayor, como postulante a liderar la central a solas y tendió un puente hacia el bancario Sergio Palazzo para secundarlo. Se trata de un escenario posible para una alternativa hasta ahora casi inexplorada en la principal organización sindical: la competencia entre listas por la jefatura del sello.

La dirigencia tradicional pausó la confrontación entre los principales sectores de la CGT: los "gordos" de los grandes gremios de servicios y los "independientes" con llegada al Ejecutivo, que en tándem impulsan a Héctor Daer como futuro líder, por un lado, y los gremialistas alineados con Moyano y con Luis Barrionuevo, de nuevo aliados circunstanciales, por el otro. Lo hicieron obligados por una coyuntura económica adversa para la administración de Mauricio Macri pero sobre todo para las bases de sus respectivas organizaciones, aunque eso no les impidió activar en reserva el tejido de acuerdos y postulaciones.

Aunque agosto parece lejano (el 22 de ese mes está previsto el Congreso) el encadenamiento de sucesos hasta entonces no dará respiro. Por lo pronto, el 25 de mayo el gremialismo opositor que rodea a Moyano hará el primer acto multisectorial contra el acuerdo del Gobierno con el FMI. Ayer los organizadores programaron la concentración al mediodía, con actuaciones de artistas populares, y que a las 15 será el acto central. Esperan, además de sindicalistas, la participación de columnas del PJ bonaerense y el kirchnerismo, así como sectores radicales disidentes, del socialismo y la izquierda; también, de pequeñas y medianas empresas, así como de otras entidades de la sociedad civil.

A continuación dará comienzo la paritaria de los camioneros de Moyano, que ayer formalizaron un pedido de aumento de 27% que suena intolerable para el Ministerio de Trabajo con su pauta teórica todavía en 15 por ciento. Mientras tanto, buena parte de la dirigencia sindical llevará sus cuitas a Ginebra, Suiza, adonde cada año se traslada con la excusa de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Por dos semanas, hasta mediados de junio, la atención y las intrigas se trasladarán a ese escenario europeo. A la vuelta habrá empezado la cuenta regresiva para el Comité Central Confederal, en junio, y el Congreso de agosto.

Con ese cronograma los gremios más distanciados de Cambiemos activaron sus propias negociaciones. Como anticipó este diario, el ala más leal al camionero buscará impulsar a Pablo Moyano como rival de Daer con el argumento de que la futura CGT deberá tener un perfil más confrontativo y menos dialoguista que el actual triunvirato. La novedad de esta semana es la posible inclusión en una fórmula de Sergio Palazzo, el radical que lidera la Asociación Bancaria y que suele tensar al máximo la cuerda con el Ejecutivo en cada paritaria.

Ese binomio surgió en las conversaciones entre el canillita Omar Plaíni, "jefe de campaña" del hijo mayor de Moyano, con dirigentes de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) que tiene como cabeza visible a Palazzo y que integran, entre otros, Héctor Amichetti (gráficos) y Horacio Ghilini (docentes privados). En el espacio opositor se espera la confluencia de otros grupos como los gremios del transporte (colectiveros y ferroviarios eludieron hasta ahora una definición sobre la CGT) y el sector de las 62 Organizaciones que se cobijó bajo el ala de Luis Barrionuevo y espera quitarle el sello a los dirigentes que apoyan al Gobierno nacional.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario