Camioneros: rechazo formal a otro plan de reforma sectorial

Política

LOS INTENTOS POR APLICAR LA FLEXIBILIZACIÓN LABORAL - El gremio descartó ayer una propuesta -no oficial- del Gobierno que preveía la baja del costo logístico vía cambios en el Convenio Colectivo. Defensa del pago de indemnizaciones en el área de recolección.

El Gobierno sufrió otro revés en su intento por aplicar la reforma laboral por sectores. En este caso fue el gremio de Camioneros el que rechazó, de manera formal, una gestión orientada a reducir los costos del transporte de cargas a través de modificaciones al Convenio Colectivo de la actividad. Aunque el sindicato ya había anticipado su negativa a discutir los cambios, ayer, tras un debate interno, se conocieron en detalle las propuestas entre las que figuran algunas ya exploradas en otros rubros, como la creación de un “banco de horas”, y otras que apuntan a reivindicaciones emblemáticas asociadas a Hugo Moyano como el pago de indemnizaciones a choferes por cambio de empleador sin interrupción del vínculo laboral.

La conducción de la Federación de Camioneros se reunió ayer para poner en común un documento que, según sus dirigentes, el Ministerio de Transporte había enviado para poner a consideración con una propuesta de cambios en el convenio 40/89, eje del poderío de la familia Moyano. En la cartera que encabeza Guillermo Dietrich no asumieron la autoría de la propuesta pero admitieron que los puntos en su mayoría fueron debatidos con anterioridad con el sindicato y las empresas del rubro. En cualquier caso el gremio dio a conocer tras su deliberación que “rechaza rotundamente” el documento por entender que perjudica y pretende eliminar las conquistas obtenidas a lo largo de tantos años de lucha junto al trabajador”.

Entre otros puntos el documento propone la sanción de un “proyecto de fleteros” ideado para modificar el estatus jurídico de los trabajadores de esa actividad –pasarían de empleados a autónomos- de modo tal de abaratar el costo de su desvinculación, un ítem que estaba contemplado en el proyecto original de reforma laboral que el Gobierno envió al Congreso en la gestión de Jorge Triaca en Trabajo. En este caso el Ministerio de Producción y Trabajo también se desligó de la iniciativa.

El texto también apunta a la necesidad de crear un “banco de horas” para redistribuir la jornada laboral, a imagen y semejanza de la propuesta que el Gobierno había ensayado en la industria textil y de la indumentaria, y que chocó luego de que los gremios de la actividad, junto con parte de las propias empresas, contestaran a coro que no estaban dispuestos a pactar en semejantes términos. En el mismo sentido se menciona el establecimiento de la jornada reducida en el transporte con la quita del pago adicional por comida.

Otros capítulos destacan la incorporación a la actividad de elementos “que ha aportado la tecnología” como telefonía celular, tablets o palas mecánicas que no estaban previstos en la firma del convenio vigente, de 1989. También propone agregar la categoría de “aprendiz” al estatuto legal. Más adelante el texto señala que en la actualidad todos los trabajadores “perciben un adicional fijo por cada día de vacaciones gozadas” y que la mesa de negociación podría acordar la eliminación de ese concepto.

Hacia el final del documento de trabajo que debatió ayer Camioneros figura un ítem que constituye una de las principales banderas de la familia Moyano: el pago de indemnizaciones a trabajadores que, sin interrumpir su continuidad laboral, pasan de una empresa a otra. Se trata de una práctica que en el gremio se hizo habitual en las compañías prestatarias del servicio de recolección de residuos, sobre todo al momento de los llamados a nuevas concesiones. En esas instancias las empresas suelen adecuarse a los nuevos estándares e incluso cambian su razón social o promueven asociaciones con otros prestadores. Ante esas modificaciones Moyano, con el aval principal de Mauricio Macri durante su gestión como jefe de Gobierno porteño, gestionó que se pagaran liquidaciones a los choferes como si hubiesen sido despedidos aunque de inmediato pasaban a revistar para otra empresa.

Con más conflictos el sindicato también logró aplicar ese criterio en algunas otras actividades como la distribución de aguas gaseosas. Según los papeles discutidos ayer la idea del Gobierno es eliminar esa práctica. De igual forma se rechazaron también eventuales cambios en el adicional por antigüedad, en el pago de viáticos por cruce de fronteras, en los extras que perciben los camioneros que se desempeñan en zonas desfavorables y en el bono que suele negociar la organización con la principal cámara empresaria, Fadeeac, cada fin de año.

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