Panorama hoy de los políticos argentinos
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Carlos Menem mira desde la cordillera y prepara su estrategia. Calcula que en un año está en la Argentina, haya trama judicial o no. Su opción también es gente propia o el neuquino Jorge Sobisch. Mantiene gran actividad aunque sea dirigiendo la tropa por CD. Su carta personal la jugará a fin de este año: lanzarse como senador por La Rioja (su hermano Eduardo iría como diputado después de 22 años en el Senado).
Jorge Sobisch. El actual gobernador de Neuquén sostiene que 4.700.000 votos que obtuvo Menem en primera vuelta -más que ninguna-no se pueden diluir mucho y los corteja. Comienza a ingresar a la provincia de Buenos Aires. Observa que los bulldogs bravíos, Elisa Carrió y Ricardo López Murphy, son ambos porteños y «fórmulas sólo del Obelisco (como De la Rúa, Chacho Alvarez)» que no se repetirán en 2007 y es su gran oportunidad.
Chiche Duhalde está desesperada y puede hacer estallar en cualquier momento el acuerdo de su esposo y Kirchner. Sabe que las encuestas hoy la dan por debajo de Cristina Kirchner en la provincia. ¿La desplaza en internas del PJ, van las dos y dividen el voto para ganancia de López Murphy, exige que le reponga Alicia Kirchner sus «manzaneras»? Hoy por hoy teme por su futuro político.
Cristina Kirchner: más que nada la necesitaban como candi-data en la Capital Federal, donde el oficialismo no tiene figuras frente al electorado más difícil del país. Pero ante Elisa Carrió huye hacia la provincia de Buenos Aires donde, al menos, puede contar con parte del «voto estable» del PJ, cualquiera sea el candidato alrededor de 25% de los sufragantes. Con eso salva el prestigio. Claro, si no va Chiche. Eso, más los $ 13.000 millones que manejará su esposo...
Néstor Kirchner tiene un lema político que copió de Duhalde: sin «caja» es imposible manejar una elección donde ni él ni otro son figuras con carisma. Lleva 16 meses de gestión y no pudo hacer ni un solo «acto de plaza» que concentre a unos 100.000 concurrentes, aun repartiendo planes sociales. Sustituye eso por miniactos en distintos lugares convocando a beneficiarios directos con dinero para obras. Lo favorece el cuerno de oro que le da al gobierno el sector externo. Sueña con destruir a Elisa Carrió y a López Murphy. Por no conversar con ellos decidió suspender el anunciado «diálogo político».
Raúl Alfonsín. Se quedó sin vigencia en el propio radicalismo, su partido. Se pone cercano a Néstor Kirchner con las faltriquera vacías de votos y sólo llevando al impresentable Leopoldo Moreau. Colabora denunciando «complots» tan ilógicos como el otro delirio de Horacio Verbistky que denunció el suyo en una comida de años del Regimiento de Patricios del Ejército.
Felipe Solá. El gobernador bonaerense también es eficiente administrador pese a haber recibido una provincia desquiciada por el dispendio de los Duhalde y Ruckauf (por caso Solá tiene el menor índice de empleados públicos por habitante de los 24 distritos electorales). No tiene reelección como gobernador y es una de las pocas figuras cercanas al duhaldismo-kirchnerismo hoy miradas con cierto respeto por los moderados y el centroderecha.
Elisa Carrió. Con su caballo Rocinante, su armadura y su lanza arremete contra todos en política. Tendrá incoherencias pero asusta a todos los políticos en la Capital Federal como para competirle en octubre de 2005. Desde Cristina Kirchner a Mauricio Macri muchos se buscan otros distritos, incomprensible en el presidente de Boca cuyo principal caudal es capitalino para administrar el municipio aunque ahora están en juego sólo legisladores y senadores. Ahora amenaza con volver, aconsejado por Duhalde a competir en la Capital Federal. Carrió sabe que en elecciones de este tipo -cuando no está en juego un mandatario directo como presidente de la Nación, gobernador o intendente-los electores argentinos juguetean más con su sufragio y aunque no le crean mucho que puede administrar nada la pueden votar por su simpatía, pure-za, misticismo e indudable picardía en la oratoria política.
Ricardo López Murphy nunca podría caer en acuerdos electorales con Elisa Carrió (ésta se niega a alianzas pero en realidad nadie serio se las propone). Pero tácitamente Carrió mete miedo en la Capital a sus contrincantes, y López Murphy -que podría enfrentarla en este territorio porque le es favorableopta por ir a la provincia. Ambos pueden asestar un golpe fuerte al actual oficialismo y eso lo advirtió hace tiempo Duhalde cuando dijo «podemos perder la próxima elección». En realidad, como lo demostró Hugo Chávez en Venezuela, con plata en las arcas del Estado es casi imposible ganarle a cualquier populismo y el de Néstor Kirchner lo es. Populismo de centroizquierda.




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