Papeleras: insistirán en reubicar Botnia
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Jorge Taiana
Taiana había aclarado que el encuentro madrileño era «a agenda abierta», incluyendo la posibilidad de una relocalización y el respeto del Estatuto vigente, no su modificación, que regula la actividad en ese recurso compartido por ambas naciones, tema por el que la Argentina acudió a la Corte Internacional de Justicia de La Haya en junio del año pasado.
La base del reclamo argentino es que Uruguay violó el Estatuto al no respetar el mecanismo de consulta que lo establece, previo a la autorización de cualquier actividad que pueda modificar el medio ambiente en la región, más aún en este caso en el que se trata de la instalación de una industria altamente contaminante.
La reunión de Madrid será además la primera oportunidad, desde marzo de 2006, en la que las partes volverán a sentarse en una mesa de negociaciones para tratar el conflicto de las pasteras. Las conversaciones entre los dos países quedaron estancadas hace un año, cuando Uruguay, haciendo caso omiso de lo acordado en Chile entre ambos presidentes, rechazó seguir dialogando. El acuerdo incluía el compromiso del gobierno argentino de pedir a los asambleístas de Gualeguaychú que levanten el corte de ruta, algo a lo que ellos accedieron de inmediato para facilitar las negociaciones.
Por su parte, el gobierno uruguayo debía pedir a Botnia (también a ENCE, que luego se fue de Fray Bentos para evitar ser parte de una controversia entre dos países vecinos) que suspenda las obras de construcción de su planta de Fray Bentos, frente a Gualeguaychú, durante el término de 90 días, para permitir estudios de riesgo de daño ambiental.
Uruguay no cumplió su parte y Botnia siguió construyendo la planta (actualmente terminada en más de 90 por ciento y con cronograma de inicio de las operaciones a fines de agosto), que pondrá en funcionamiento en el tercer trimestre del año en curso, motivo por el cual la Argentina decidió recurrir a la Corte de La Haya, donde desde junio está radicada la demanda por violación del Estatuto del Río Uruguay.
Ayer, el propio presidente uruguayo afirmó que tiene una «pobre expectativa» en el encuentro de Madrid, ya que según su opinión no hay posibilidades de discutir ni una relocalización de la pastera ni un comienzo del diálogo mientras continúen los cortes de Gualeguaychú. Vázquez dijo esto desde Santiago de Chile, a donde viajó para encontrarse con Michelle Bachelet, y donde en marzo del año pasado acordó con Néstor Kirchner un comienzo, luego fallido, de las negociaciones por Botnia.
Para el gobierno uruguayo la posibilidad de que la pastera deba cambiar el lugar donde construye la planta de celulosa es « inaceptable», agregó Vázquez, ya que el levantamiento de la obra en el lugar donde se encuentra actualmente «es un hecho consumado y lo vamos a llevar adelante, ofreciendo todas las garantías que nos merecen nuestros hermanos argentinos», pero «defendemos nuestro derecho soberano a decidir qué es lo que hacemos los uruguayos, entre uruguayos, en el territorio nacional». Vázquez reafirmó además que su gobierno «dialogará pero no negociará» mientras continúen cortados los puentes que unen a ambos países.




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