Papeleras, tema que se negocia sin declaraciones

Política

Mar del Plata (enviado especial) - Los negociadores de los ministerios de Relaciones Exteriores de la Argentina y Uruguay terminaron ayer temprano de negociar los pasos inmediatos a seguir entre los dos países. Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez tendrán su reunión privada en esta cumbre de Mar del Plata, se sacarán una foto amistosa y dirán que todos los problemas bilaterales (en realidad uno solo) están en vías de solución. El presidente argentino concurrirá además al evento que está organizando el uruguayo, la próxima cumbre de jefes de Estado del Mercosur en Montevideo en la segunda semana de diciembre, y no habrá mayores declaraciones contradictorias y violentas hasta marzo de 2006. Ese mes, probablemente todo cambie en las relaciones bilaterales entre los dos países: para marzo del próximo año se espera que la comisión binacional avalada por el Banco Mundial termine de realizar sus investigaciones sobre las dos plantas que la empresa finlandesa Botnia está levantando en el río Uruguay, y que según la posición argentina son altamente contaminantes, cosa que niegan desde el país vecino. Hasta ese momento, y según lo que se acordó ayer entre los negociadores de los dos países, Kirchner y Vázquez intentarán mantener una relación diplomática y prolija, procurando evitar declaraciones cruzadas como las de la semana pasada, cuando el gobernador entrerriano Jorge Busti deslizó, y luego negó, que la voluntad de seguir adelante desde el Uruguay con la instalación de la planta se debía a la aparición de «incentivos». Esto había generado el pedido de explicaciones desde el gobierno de Vázquez, lo que apareció horas después pero sin mayor convicción desde el costado argentino. El problema diplomático se declaró como superado desde las dos orillas, pero quedó el problema de las plantas y sus potenciales efectos contaminantes sobre la costa entrerriana. La falta de avances hizo que desde la Cancillería argentina se suspendieran todas las posibilidades de reuniones entre los dos presidentes, otrora aliados continentales e impulsores del progresismo en el Río de la Plata, y ahora separados por el capitalismo y las inversiones extranjeras. Sin embargo, y por la insistencia desde el lado uruguayo en sostener una reunión entre los dos jefes de Estado, Kirchner accedió a la foto con Vázquez. El presidente argentino dio la orden a su ministro de Relaciones Exteriores, Rafael Bielsa, para poder cerrar el encuentro, y las partes decidieron que el sábado, en algún aparte antes o después del cierre de la cumbre de Mar del Plata, haya foto conjunta, previa reunión bilateral en un salón del hotel Hermitage. Lo que acordarán ambos presidentes es sencillo: no levantar más olas hasta que la comisión de técnicos que trabaja para los dos países y que está avalada por el Banco Mundial, el organismo que financia gran parte de la radicación de las plantas papeleras con créditos por más de u$s 700 millones, dé su veredicto.

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