Un operario trabaja en la planta de Botnia de Fray Bentos.
Nada detiene la construcción, aunque los préstamos del
Banco Mundial no fueron confirmados.
Néstor Kirchner definió anoche como una «causa nacional» el conflicto por la instalación de las papeleras en Fray Bentos y expresó además un «apoyo incondicional» a los vecinos de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú.
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De todas formas, el jefe de Estado dejó abierta la puerta para un diálogo con su par uruguayo, Tabaré Vázquez, y a la vez les confirmó a los ambientalistas que se reunieron con él en la Casa de Gobierno que «sigue adelante la presentación ante el Tribunal de La Haya», según afirmó Oscar Vargas, uno de los vecinos presentes en la reunión.
El presidente uruguayo aseguró, por su parte, que la solución al conflicto por la instalación de dos plantas papeleras en su país se encontrará «conversando», aunque advirtió que ese diálogo debe darse «sin cortes de ruta».
En declaraciones a la prensa uruguaya recogidas aquí, el mandatario consideró que «dialogando, conversando, poniendo argumentos y respetando el derecho internacional y los códigos de medio ambiente vamos a encontrar caminos de entendimiento» con la Argentina. «Estamos dispuestos a dialogar acá (por Uruguay), en la Argentina o en Martín García», aseguró Vázquez, pero aclaró que es requisito «elemental» que previamente cesen los bloqueos.
Dirigentes asambleístas de Entre Ríos acudieron ayer a la Casa Rosada para negociar destrabar el bloqueo del tránsito entre Gualeguaychú y Fray Bentos que ya lleva una semana. Los ambientalistas que viajaron a Buenos Aires representan al ala más dialogante de la protesta, que sostiene que un piquete tan prolongado termina siendo contraproducente, según dejaron entrever algunos líderes del sector.
Del lado del gobierno estuvieron presentes Alberto Fernández y el canciller Jorge Taiana. La representación entrerriana estuvo compuesta por el intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen; el vicegobernador, Pedro Guastavino, y los asambleístas Oscar Bargas, Fabián Moreno Navarro, Ana Angelini y Alfredo de Angelis, miembro también de la Federación Agraria Argentina.
Al término de la reunión, Oscar Bargas dijo que el Presidente se comprometió a gestionar ante la Cancillería y la Administración de Aduanas el posible bloqueo de los envíos de equipamiento para las plantas en construcción.
El asambleísta Horacio Melo reconoció ante este diario dos vertientes entre los vecinos de Gualeguaychú: «Hay una línea que se incorporó a la asamblea de último momento que cree que es más efectiva la consecución de un corte interminable, y otros creemos que hay que suspender la medida para no darle más argumentos al gobierno uruguayo».
• Diálogo
«Con estos cortes interminables nos estamos alejando del pueblo de Uruguay, cuando además de ir a La Haya hay que mantener un diálogo», enfatizó Melo.
El asambleísta, que se mostró en línea con el gobernador provincial Jorge Busti, puntualizó que en el sector más intransigente se ubicaría gente de partidos políticos como el ARI, de Elisa Carrió, «que no quiere saber nada con un acuerdo con el gobierno de Kirchner».
En el sector dialogante se quejan de que la prensa nacional termina ocupando más espacio para hablar de los efectos nocivos del piquete y no de los perjuicios que traería para la región el funcionamiento de las plantas de celulosa.
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