Paraguay insiste en parar papelera de Puerto Piray

Política

El ministro del Ambiente de Paraguay, Alfredo Molinas, aseguró ayer que plantas de celulosa argentinas instaladas sobre el río Paraná no cumplen con exigencias ambientales mínimas. Por ello, le pidió a la ministra de Relaciones Exteriores de ese país, Leila Rachid, que reclame la clausura temporal de las fábricas, hasta tanto construyan sus plantas de tratamiento de efluentes. El funcionario de Nicanor Duarte Frutos, además, le solicitó a Rachid que exija a la Argentina el cumplimiento de tratados internacionales existentes en esta materia, a raíz de la gran contaminación que -aseguró- estaría sufriendo el limítrofe río Paraná.

Molinas aludió en su informe a las plantas con las que cuenta la provincia de Misiones y, específicamente, a la ubicada en Puerto Piray, frente a la localidad paraguaya de Carlos Antonio López, 450 kilómetros al sur de Asunción. El ministro encabezó recientemente una comitiva que tomó muestras de agua en el río, y que luego concretó una denuncia ante la Fiscalía del Ambiente del Paraguay por «este grave hecho de contaminación».

Sobre la planta de Puerto Piray, el funcionario aseguró que «resulta obvio que en el lugar no se cumplieron con las exigencias ambientales mínimas».

Para Molinas, «la medida más inteligente es exigir el cierre temporal de las fábricas, hasta que construyan sus plantas de tratamiento de efluentes» y que se adopten las medidas necesarias conjuntas entre los dos países «para corregir el daño ecológico que los efluentes sin tratamiento están causando al río». Sin embargo, aclaró que no es partidario del cierre definitivo de esas plantas.

El diario «ABC Color», el principal del país, publicó ayer una extensa nota de un enviado especial a Misiones, según la cual
«una fábrica de pasta celulosa obsoleta (Puerto Piray) lanza residuos al río Paraná desde hace 40 años».

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