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En esta competencia tampoco se queda atrás Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria (CGERA) quien invitó a los dirigentes de las cámaras asociadas a sumarse a la cena.
Por su parte, el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, también demanda su cuota de mérito, ya que él fue el encargado de cursar las invitaciones, en tanto que quien supervisa que no haya ningún problema, es el Secretario de Información Pública, Alfredo Scoccimarro.
Tanto esfuerzo y competencia parece haber dado sus frutos ya son cerca de 2 mil las plazas confirmadas para el encuentro, en momentos que hay pelea por pagar el cubierto (que es mucho más caro) para sentarse en la mesa con la jefa de Estado.
Ya están preparando sus trajes y corbatas los más altos ejecutivos de compañías nacionales y multinacionales de rubros tan diferentes como maquinaria agrícola, minería, turismo, automotrices o metalúrgicas.
Como ocurrió el año pasado, la mayoría de los funcionarios del Gobierno se distribuirán en diferentes mesas con empresarios. Asimismo, se descuenta la participación de varios gobernadores aliados al oficialismo.
Los empresarios están convocados a las 19 y se espera que Cristina llegue cerca de las 21. Está previsto un video que muestre el crecimiento y el desarrollo industrial en la "década ganada", luego la única oradora será la jefa de Estado y no se descarta que pueda haber cadena nacional.
Con miras a recuperar terreno en las elecciones legislativas de octubre, el Gobierno ha tomado una serie de medidas, como el elevar el piso del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias. Al respecto, algunos especulan que pueda haber algún anuncio para la industria y, como es habitual el hermetismo es total para no arruinar el mensaje presidencial.
Aunque, hoy los industriales reclaman, al menos por lo bajo, un tipo de cambio más competitivo y mayor celeridad en la aprobación de la autorizaciones para importar.
Particularmente, el endurecimiento del cepo importador ante la falta de dólares de los últimos meses, reavivó el interés de muchas empresas de recurrir a la Justicia para intentar - como último recurso - destrabar la mercadería que no puede ingresar al país por las demoras en la aprobación de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación.
En líneas generales, los empresarios admiten que el Gobierno ha establecido políticas sectoriales que ayudaron a desarrollar a numerosas ramas industriales y apoyan calurosamente el proceso de sustitución de importaciones.
Competitividad
El Gobierno, en vez de hablar de tipo de cambio, escogió el trabajar en mejorar "la competitividad" y con este propósito varias áreas oficiales están manteniendo reuniones con diferentes sectores para ver qué dificultades tienen para competir. Se comentan que en esos encuentros que se llevan a cabo en la cartera de Industria pero se suelen sumar a la reunión el viceministro de Economía, Axel Kiciloff como asimismo Guillermo Moreno o Beatriz Paglieri.
Las reuniones son "realmente de trabajo", comentaba a ámbito.com un importante directivo de una cámara industrial. Se puntean "uno a uno" los problemas al tiempo que los funcionarios de las áreas respectivas "toman nota", explicó. Hasta el momento, estos encuentros que comenzaron luego del dialogo iniciado por la jefa de Estado en Río Gallegos están siendo bastante "ejecutivos", subrayó el dirigente industrial.
Si bien la industria se está recuperando, se encuentra lejos de su mejor momento. Precisamente este fin de semana se conoció un informe de la consultora Ecolatina en el que se señala que la actividad manufacturera "rebota pero no crece". Según el trabajo, el repunte de la actividad industrial del 3,6% interanual, verificado en el segundo trimestre del año, "difícilmente se sostendrá" en los próximos meses, y la producción fabril cerrará 2013 con una suba de 2,3%.
El año pasado se sentó junto a la jefa de Estado, "El Vasco" como lo llama Cristina a José Ignacio de Mendiguren, en su carácter de titular de la Unión Industrial Argentina, lugar que hoy es ocupado por Héctor Méndez.
En esa oportunidad, el "Vasco" no la pasó tan bien porque la jefa de Estado disintió con varios aspectos de su discurso donde algunos reclamos hacia el Gobierno, justamente uno de ellos fue el tema de la perdida de competitividad.
El turno esta vez le toca a Mendez aunque, luego de las polémicas declaraciones que hizo sobre los ministros, todo indica que no asistirá.
Es que el titular de la UIA no tuvo empacho en afirmar que "hay muchos que no quieren enfrentarse con un disgusto de la Presidenta, entonces hay algunos ministros que no pueden enfrentar la realidad y la manejan silenciosamente por la personalidad fuerte que tiene la Presidenta".
Para luego, reclamar que "deberíamos tener un ministro de Economía con más fortaleza, el problema es que el Gobierno central tiene mucha fortaleza en la cabeza, pero sus tentáculos se van aflojando". Desde el gobierno se agolparon para cuestionar estos conceptos empezando por Hernán Lorenzino, el mencionado por el dirigente industrial.
Quienes seguro no faltarán son varios miembros de la Comisión Directiva de la UIA, entre ellos Daniel Funes de Rioja quien además preside la COPAL que, casualmente su sector está atravesando una mal momento con caídas importantes en la exportación.
El sindicalismo estará representado por el titular de la CGT, Antonio Calo y Hugo Yasky de la CTA. En tanto, uno de los dirigentes empresarios asiduos a los actos de la Casa Rosada, Juan Carlos Lascurian de Admira también dirá presente.
El sector automotriz tiene poco de quejarse, al menos en el primer semestre se cansaron de vender unidades y en consecuencia no tuvieron problema en sacar la billetera y pagar varias entradas.
En síntesis, el miércoles la jefa de Estado con una concurrida asistencia demostrará que el "modelo" beneficio a muchos sectores aunque ahora, según comentan en los pasillos de la Rosada, parecen que lo han olvidado.




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