Peralta: "No soy subordinado K"

Política

Sin medias tintas, el flamante gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, salió a diferenciarse del renunciado Carlos Sancho, al asegurar que no se subordinará a directivas emanadas desde la Casa Rosada.

Peralta castigó también al ex mandatario por la forma en que manejó la crisis desatada por las protestas gremiales. «Se llegó a una situación que fue demasiado lejos; se debería haber actuado rápido de otra manera», dijo, además de insistir en que «eso sucedió cuando los responsables de la política en Santa Cruz eran otros».

En paralelo, el ex sindicalista aseguró que no se presentará como candidato para las elecciones provinciales del próximo 28 de octubre (para las que hoy tambalea la candidatura de la agredida ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner).

«En relación a mi futuro político no tengo ninguna aspiración; no hubiera aceptado venir ahora a este lugar donde estoy para quedarme en medio del incendio que tenemos en la provincia», afirmó.

Peralta efectuó estas declaraciones en el marco de un extenso diálogo que mantuvo en su casa el pasado domingo con el diario «Tiempo Sur», en lo que fue la primera entrevista que concedió a la prensa gráfica santacruceña.

En la práctica, se convirtió en un gesto más del mandatario para distanciarse de Sancho, ya que el ex gobernador nunca accedió a recibir a ese diario, de línea editorial fuertemente crítica. De hecho, mantuvo durante su gestión una conflictiva relación con el medio, con denuncias de presiones oficiales incluidas.

Con la primicia a «Tiempo Sur», además, Peralta relegó a un segundo plano a «El Periódico Austral» del empresario Rudy Ulloa, íntimo amigo del Presidente y líder del sector más duro del Frente para la Victoria.

«¿Usted entonces se subordina a Kirchner?», le preguntó el diario santacruceño.

«Más allá de la relación de muchísimo respeto que tenemos, claramente te digo: si el Presidente me dice 'andá y hacé' una cuestión que está reñida con lo que pienso y creo, no la hago y punto. Pero eso depende de la personalidad de cada uno y de la trayectoria de cada uno», contestó Peralta.

En otro tramo de la entrevista, el ex interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio dijo que «cada cambio institucional degradó la relación hacia la sociedad y eso prenuncia una cuestión nada buena». «Los analistas políticos dirán cuáles son los costos que se deberán pagar», leyó respecto de los portazos de Sancho y de Sergio Acevedo en poco más de un año. Para Peralta, en cambio, lo que se deben «allanar son los costos sociales». «Tenemos que garantizar desde el Estado que haya paz social», bregó.

También tuvo palabras para con el intendente de Río Gallegos, el radical Héctor Roquel, acusado por el ex gobernador Sancho y por la Casa Rosada de fogonear las protestas en Santa Cruz. «No voy a hacer distingos con la Municipalidad; cuando Roquel no pudo acceder a la intendencia por el tema de la ley de lemas lo llevé a trabajar conmigo a la Subsecretaría de Trabajo», recordó, además de insistir en que «hay que respetarlo», porque «es una persona que fue elegida por el pueblo».

En sintonía, además volvió a defender al obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, quien se enfrentó con dureza a Sancho y al Presidente. «Además de su visión de la realidad de Santa Cruz, es necesario su consejo; hay que cuidarlo y no criticarlo», disparó, en un virtual mensaje hacia Balcarce 50.

También dijo que los efectivos de Gendarmería -que virtualmente militarizan Río Gallegos- se retirarán de la ciudad en forma «paulatina» cuando «termine la agresión» y «se calmen los espíritus». «Están haciendo una gestión preventiva», aclaró.

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