16 de marzo 2006 - 00:00

Pérez Esquivel, lobbysta opositor

Adolfo Pérez Esquivel
Adolfo Pérez Esquivel
La sobreactuación del gobierno en convertir el 24 de marzo en feriado nacional generó una curiosa serie de alineamientos y reacciones. El dato central fue la crítica de una larga lista de organizaciones de DDHH que se opusieron a ese proyecto por considerar que convertiría una fecha de «reflexión» en «día festivo».

El más activo en contra del plan oficial fue el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, quien se puso al frente de una cruzada para frenar el proyecto -envió varias notas a Kirchner y dialogó con más de un funcionario- y fracasada esas gestiones, accionó en el Congreso para sumar votos contra la iniciativa.

Dialogó, con ese fin, con legisladores de la UCR y del ARI quienes terminaron -aunque analizaban previamente actuar en esa dirección- unos votando en contra y otros absteniéndose.

• Rapidez

De todos modos, no alcanzó para frenar la propuesta de la Casa Rosada que fue aprobada velozmente en el Senado mientras anoche esperaba sanción en Diputados.

Por la tarde, en tanto, más de 270 organizacionesentre ONG, agrupaciones estudiantilesy partidos políticos -expresaron su desacuerdo con la propuesta oficial- y se reivindicaron como los organizadores de la movilización convocada para el próximo 24 de marzo a Plaza de Mayo cuando se cumplan 30 años del golpe de 1976.

En tanto, la asociación Madres de Plaza de Mayo, de Hebe de Bonafini, se mostró a favor de la iniciativa con lo que el gobierno logró dividir a los organismos de DDHH. Incluso, ayer había posturas diferenciadas sobre el proyecto en Abuelas de Plaza de Mayo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar