15 de octubre 2004 - 00:00

Piqueduros marchan mañana para que liberen a Castells

En respuesta al acto pro Kirchner que los piqueteros oficiales realizaron el martes último en el Luna Park, los «duros» volverán mañana a mostrarse unidos: a tres meses de los incidentes en la Legislatura porteña, marcharán para pedir la libertad de los activistas detenidos.

En día inusual para una movilización, todo el abanico piquetero críticos -incluso los dialoguistas de la CCC de Juan Carlos Alderete y el MTD de Juan Cruz Daffunchio- coparán las calles porteñas en protesta a la prisión que, en todo el país, afecta a unos 40 piqueteros.

En paralelo, anoche resolvía su adhesión el MIJD de Raúl Castells. De este modo, luego de numerosos roces y tensiones -que no desaparecieron pero se morigeraron- todos los grupos piqueteros, excepto Luis D'Elía y Jorge Ceballos, volverán a marchar en conjunto.

Otra columna amenazante es la del Bloque Piquetero Nacional (BPN), donde conviven el Polo Obrero, CUBa, MTR, CTD Aníbal Verón y MTL, entre otros. El circuito se completa con Teresa Vive, las dos ramas de la FTC y el MTD Teresa Rodríguez de Roberto Martino.

La protesta servirá como presentación oficial del Frente Darío Santillán -uno de los jóvenes asesinados en el Puente Pueyrredón en 2002-, nombre que ahora recibe el ala más dura de la MTD Verón, coordinada por Pablo Solanas.

La amplitud de la convocatoria se explica porque todos, directa o indirectamente, tienen militantes en prisión. De hecho, además de Castells, hay siete presos (5 de Quebracho; 2 de CUBa) por el ataque al Ministerio de Economía durante la visita de Rodrigo de Rato y Carlos «Tyson» Fernández en Salta.

También nueve por los incidentes en Termap en Caleta Olivia y un militante del MUP,
Gabriel Roser. A éstos se deben sumar los mencionados quince por los destrozos en la Legislatura y la investigación que pesa sobre activistas del MTD de Martino por su ataque a Repsol YPF.

Por eso existe unicidad de criterio a la hora de reclamar y, por un rato, los caciques olvidan sus diferencias para garantizar una movilización masiva y potenciar el reclamo de una
Ley de Desprocesamiento de Luchadores Sociales. Según la CTA, en todo el país suman más de 5.000.

• Discusión

La elección de la fecha se explica en que mañana se cumplen tres meses del ataque al Palacio Legislativo de la Ciudad de Buenos Aires, ocurrido el 16 de julio pasado. Por esos hechos -que luego provocaron la salida de Gustavo Béliz del gobierno- continúan detenidos quince activistas.

Así y todo, fue un tema de discusión:
las agrupaciones piqueteras más combativas pretendían que la movilización se realice el viernes. Pero los dialoguistas condicionaron su asistencia a que se realice el sábado para no romper su acuerdo con el gobierno de no afectar el tránsito.

Además, como participarán partidos de izquierda, legisladores nacionales y porteños, y organismos de DD.HH., como la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y Abuelas Línea Fundadora, entre otras instituciones, se optó por realizar la jornada el sábado.

Asimismo, anoche debatían sobre el destino final de la marcha: primero estaba previsto que concluya en el Congreso Nacional, pero algunos sectores proponían cerrar la jornada frente a la Casa Rosada.
No todos estaban de acuerdo con llevar sus bombos hasta las narices del gobierno.

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