Nada menos que a una ex militante de la combativa JP de los años '70 y defensora de los derechos humanos designó Néstor Kirchner para las difíciles relaciones con los militares. Para los sectores más conservadores de las Fuerzas Armadas significa una afrenta sólo comparable al momento en que el Presidente, con un gesto elocuente de su mano derecha, le ordenó al jefe del Ejército, Roberto Bendini, descolgar los cuadros de los ex generales Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone de una galería del Colegio Militar de la Nación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La designación de Nilda Garré es un gesto de autoridad que Kirchner quiere llevar a las Fuerzas Armadas para sofocar posibles rebeldías. Es ciertoque las Fuerzas Armadas están distantes de aquellas que tenían decisiva influencia en la designación del ministro de Defensa, pero siempre queda una cuota de resquemor.
En los Tribunales de Comodoro Py están las megacausas ESMA y Primer Cuerpo de Ejército, que preocupan a militares y ex integrantes de las fuerzas de seguridad.
Dejá tu comentario