20 de marzo 2002 - 00:00

Presidente adelantó voto contra régimen de Castro

A pocas horas de subirse hoy a un avión en el primer viaje como presidente al exterior para verse entre otros con George Bush en Monterrey, Eduardo Duhalde adelantó ayer que su gobierno adherirá al voto condenatorio de las violaciones a los derechos humanos en Cuba. Con esa afirmación despejó las confusiones que los dichos del propio presidente y de algunos de sus funcionarios habían sembrado sobre la actitud del gobierno peronista en la Comisión de Derechos Humanos de Cuba. Esa actitud, además, desoye una recomendación que le hizo llegar el Congreso con el voto mayoritaria de los legisladores del oficialismo y de la oposición para que la Argentina se abstenga en la cuestión, apartándose de la línea que ha mantenido en la última década.

Al explicar la postura que adoptará la Argentina en la ONU, Duhalde argumentó que había respaldado la posición adoptada en este punto por Carlos Menem y Fernando de la Rúa y que su postura no es la línea norteamericana sino la de muchos países democráticos. Su posición ante el régimen de Fidel Castro, ensayó el presidente designado, «es una concepción distinta de Occidente al mundo socialista o comunista en torno a los derechos humanos». «Nuestra concepción -continuó- es mucho más amplia, y la socialista no tiene en cuenta muchos derechos, entre ellos los de peticionar, el entrar y salir de un país, transitar libremente, inclusive derechos políticos totalmente distintos a los nuestros, así que yo tengo una posición tomada, y es histórica», precisó.

• Interés

En la visita que realizó al país el número tres del Departamento de Estado norteamericano, Marc Grossman, el funcionario se interesó por conocer cuál sería la posición del gobierno de Duhalde en torno al tema de Cuba.

La semana última el Senado de la Nación aprobó un proyecto de comunicación en el que instaba al Poder Ejecutivo a no repetir la condena al régimen político encabezado por Fidel Castro. La iniciativa fue impulsada por el senador justicialista Eduardo Menem y contó con un firme apoyo de Raúl Alfonsín.

Desde 1990 hasta 1997 Estados Unidos presentó mociones condenatorias de Cuba, que fueron aprobadas. En 1998, el proyecto norteamericano fue derrotado y la isla se vio libre del relator especial que se le había impuesto en los años anteriores. Pero de 1999 hasta el pasado año la República Checa presentó proyectos condenatorios a Cuba, que fueron aprobados.

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