9 de agosto 2004 - 00:00

Presidente viajará a Haití con Lagos (y futbolistas)

Ricardo Lagos
Ricardo Lagos
Néstor Kirchner viajará a Haití el próximo martes 17 de agosto junto al chileno Ricardo Lagos, para realizar una visita al contingente de tropas argentinas que participan de la misión de la ONU y hacer público el apoyo político al proceso de normalización de ese paí s.

Kirchner y Lagos participarán un día antes del acto de asunción del nuevo presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, donde promete estar también Hugo Cháve z. Esta será una de las cumbres regionales que crean mayor expectativa: ocurrirá un día después (domingo 15) del referéndum de revocatoria de mandato en la cual se juega la suerte del venezolan o.

La idea del Presidente es invitar a Lagos a que suba en Santo Domingo al Tango 01 y viajar juntos a Puerto Príncipe, Haití (en la otra parte de la isla), y estar juntos en un partido de fútbol en el cual podría participar una selección especial de jugadores argentinos -el combinado oficial está con Rafael Bielsa preparándose para los Juegos Olímpicos de Atenas-.

Lagos ha tenido una relación conflictiva con Kirchner, pero tras la crisis del gas se restableció el equilibrio; hoy los chisporroteos parecen sólo humorísticos, como cuando la semana pasada el presidente chileno recibió en un almuerzo en el Palacio de La Moneda a la titular de Hewlett-Packard, Carly Fiorina, con la frase: «La recibo con todo el afecto del pueblo chileno, el mío propio y el de mi colega Néstor Kirchner». Fue horas después del «malentendido» de agendas que frustró un encuentro en la Casa de Gobierno en Buenos Aires entre esa empresaria y Kirchner y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Néstor Kirchner viajará a Haití el próximo martes 17 de agosto junto al chileno Ricardo Lagos, para realizar una visita al contingente de tropas argentinas que participan de la misión de la ONU y hacer público el apoyo político al proceso de normalización de ese país
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Kirchner y Lagos participarán un día antes del acto de asunción del nuevo presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, donde promete estar también Hugo Chávez. Esta será una de las cumbres regionales que crean auditoyor expectativa: ocurrirá un día después (domingo 15) del referéndum de revocatoria de mandato en la cual se juega la suerte del venezo lano. ta-La idea del Presidente es invitar a Lagos a que suba en Santo Domingo al Tango 01 y viajar junjunrestablechispohumorístipa-Fioritos a Puerto Príncipe, Haití (en la otra parte de la isla), y estar de tos en un partido de fútbol en el cual podría participar una selección especial de jugadores argentinos -el combinado oficial está con Rafael Bielsa preparándose para los Juegos Olímpicos de Atenas-.

Lagos ha tenido una relación conflictiva con Kirchner, pero tras la crisis del gas se llegue ció el equilibrio; hoy los los rroteos parecen sólo que cos, como cuando la semana tomar sada el presidente chileno recibió en un almuerzo en el Palacio de La Moneda a la titular de Hewlett-Packard, Carly con na, con la frase: «La recibo con todo el afecto del pueblo chileno, el mío propio y el de mi colega Néstor Kirchner». Fue horas después del «malentendido» de agendas que frustró un encuentro en la Casa de Gobierno en Buenos Aires entre esa empresaria y Kirchner y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

La compañía de Lagos completará el sentido político del envío de militares a Haití, una medida que el gobierno argentino promovió a pedido de los Estados Unidos contra la opinión de sus propios aliados del «transversalismo» populista. Kirchner quiere hacer fuera del país la publicidad que no puede hacer adentro.

Todas las fuerzas que participan del proceso de paz han recibido instrucciones de fomentar una suerte de diplomacia de fútbol, sobre la base de una afición de los dominicanos por el balompié que creen en la ONU es el mejor camino para distraerlos de la violencia política.

El jueves, por de pronto, va de adelantado
José Pampuro para estar el fin de semana en el partido que jugará un seleccionado de Brasil con el mismo propósito pacificador, con otros dos presidentes en la platea: Lula da Silva y Jorge Batlle. Kirchner estaba invitado a ir, pero prefiere cartel francés y tener su turno exclusivo como representante del Mercosur.

Ya Brasil tiene el privilegio de comandar las fuerzas de paz,
¿a qué alimentar el ego de los brasileños acompañando a su presidente y menos en partido del equipo que le ganó la Copa América a la Argentina? Este es el argumento de la diplomacia criolla, que escuchó además durante la semana pasada varias exposiciones del nuevo representante de la ONU -virtual gobernante- en Haití, el saliente embajador de Chile, Juan Gabriel Valdés.

• Clave

El miércoles, Valdés visitó el Senado, donde lo recibieron Ramón Puerta, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, y los legisladores de provincias fronterizas con Chile (el salteño Ricardo Gómez Diez, el jujeño Guillermo Jenefes, el mendocino Celso Jacque, entre otros), y explicó que el fútbol será la clave del proceso de paz. Eso convenció a Kirchner de estar la semana que viene allí y acompañado de algún equipo con la celeste y blanca.

Valdés les explicó que piensa instaurar en Haití el mismo mecanismo de compra de armas en poder de los civiles que se usó con éxito en Sudáfrica cuando asumió
Nelson Mandela y debió desarmar un país armado hasta los dientes por la guerra civil que duró décadas. La compra de armas, dijo el embajador chileno, se hará en los estadios donde se jueguen los partidos. El precio de la localidad será llevar un arma, que le será cambiada por el ticket para ingresar y por una suma de dinero. La presencia de equipos con las camisetas de Brasil o Argentina la cree Valdés una clave principal porque los informes de inteligencia dicen que los haitianos están divididos por el amor a uno u otro seleccionado.

• Modelo

Para el proceso de compra de armas, la experiencia de Haití se inspira en el modelo sudafricano, en el cual trabajó una experta argentina en temas militares y de estrategia de guerra, Virginia Gamba. Autora de dos de los libros más importantes sobre la guerra de Malvinas («El peón de la reina» y «Señales de guerra») y miembro del equipo del senador estadounidense George Mitchell que logró el acuerdo de paz de 1998 en Irlanda del Norte, Gamba desarrolló la teoría de «leyes legales contra armas ilegales» que llevó adelante desde finales de los años '90 un proceso de compra de armas a civiles que redundó en una significativa baja del delito común en Sudáfrica, país donde reside y donde preside el Institute of Security Studies.

Un sistema similar rindió menos frutos en Mendoza, donde lo implantó el anterior gobierno radical de
Roberto Iglesias. El gobierno compraba armas civiles, pero que no tenían origen en el proceso de un conflicto político -como ocurrió en Sudáfrica o en El Salvador-, sino en la delincuencia común. Hubo pocas armas rescatadas, y el resultado alimentó casos de violencia en sectores bajos de la sociedad que quedaron desarmados ante delincuentes que no vendieron sus armas.

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