16 de octubre 2007 - 00:00

Presión europea para que comience la producción

Tabaré Vázquez
Tabaré Vázquez
Un grupo de funcionarios de la Unión Europea (UE) visitará el 26 de octubre la pastera de Botnia en Fray Bentos, para determinar oficialmente que la planta cumple con los lineamientos y requerimientos que ese bloque económico impondría a la empresa si decidiera radicarse en alguno de los países miembros. Si bien se trata de un trámite reglamentario para que Botnia tenga el aval de la UE para exportar pasta desde Uruguay al territorio europeo, la visita se interpreta desde el bloque como una presión al gobierno de Tabaré Vázquez para que éste autorice finalmente el comienzo de las operaciones de Botnia.

En realidad, la certificación de la UE debería ser otorgada una vez que la pastera esté en funcionamiento, ya que los controles tendrían que ser efectuados con el proceso productivo en marcha. Como Botnia había anticipado al bloque que el comienzo de las operaciones de la pastera sería el pasado 12 de setiembre, la visita de los funcionarios fue programada para el 26 de octubre, cuando en teoría la papelera ya tendría más de un mes de producción de pasta celulosa. El retraso de la autorización oficial no produjo una suspensión de la visita. Por el contrario, fue ratificada; lo que se interpreta como una presión sobre Uruguay ya que se descarta que la pastera será certificada como «potable» para vender a cualquier miembro de la UE.

Desde el gobierno argentino se descarta igualmente que esta visita no alterará la promesa que en su momento hizo el secretario general de la presidencia uruguaya, Gonzalo Fernández, al jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández en Colonia hace algo menos de un mes. Allí el funcionario del gobierno de Tabaré Vázquez prometió que Botnia comenzaría a funcionar después de las elecciones del 28 de octubre. Incluso, desde Buenos Aires, se interpretó que la autorización uruguaya podría llegar luego de un eventual encuentro entre Néstor Kirchner y Vázquez en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile entre el 8 y el 10 de noviembre.

Para Botnia, el aval de la UE es fundamental, y no sólo por motivos comerciales vinculados a la venta de pasta a los países miembros de ese bloque. Uno de los argumentos que la empresa finlandesa había planteado ante La Haya para justificar que el proyecto Orion no es contaminante, es que la pastera cumple con los requerimientos de la UE y que una planta de este tipo también podría haber sido levantada en cualquier país europeo. El aval que en teoría otorgarían los funcionarios que llegarán a Fray Bentos el 26 de octubre serviría entonces para certificar esta posición. Desde la Argentina se reconoce que todo esto podría ser posible, pero se asegura que aún con los certificados de la UE Orion igual sería contaminante por el volumen de pasta celulosa que producirá. Desde la Argentina se afirma además que el proyecto originario no contaba con las garantías que exige la UE, y que sólo después de la presión ejercida desde Buenos Aires, Botnia aumentó la inversión en el tratamiento de sus materiales para producir pasta celulosa, especialmente para el caso del cloro.

Mientras tanto, ambientalistas de Gualeguaychú, al enterarse de la llegada de los fiscalizadores europeos, anunciaron ayer nuevas acciones en protesta el mismo 26 de octubre, además de una movilización a la Plaza de Mayo el 12 de diciembre, apenas dos días después de la asunción presidencial.

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