Críticos de la ley de déficit cero comenzaron a analizar ayer la posibilidad de impugnar la votación del Senado. La lupa está puesta en el pronunciamiento del peronista Omar Vaquir, quien le permitió al oficialismo conseguir la sanción del proyecto y, en especial, ratificar la redacción del artículo 10, que establece que el Estado no podrá gastar más de lo que recaude.
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Esa cláusula pudo consagrarse tras una ajustada votación que obligó al radical Mario Losada, presidente provisional, a desempatar. Vaquir explicó que votaba ese artículo porque existía la promesa del gobierno de sancionar una ley correctiva y que renunciaría a la senaduría o al cargo que, en ese momento, ejerciera, en caso de que no se cumpliera.
En esos ámbitos, circuló un facsímil que serviría de prueba contra la sanción del ajuste. Se trata del Decreto 927, del 23 de julio, que nombra al legislador de Santiago del Estero como embajador extraordinario y plenipotenciario. Vaquir se notificó de la designación 48 horas antes de la aprobación del ajuste, el viernes 27, según la firma que puede leerse al pie de la fotocopia. El decreto recién fue publicado ayer en el Boletín Oficial.
Es decir que, al momento de votar la ley, según los detractores del déficit cero, Vaquir ya disponía de un cargo en el Ejecutivo, condición que tornaba incompatible su condición de miembro del Congreso, de acuerdo con la Constitución nacional. El constitucionalista Félix Loñ comentó que se presentaría una incompatibilidad desde el 23 de julio, cuando se lo designó embajador y, por ende, podría objetarse en Tribunales la aprobación de la ley. Aunque reconoció que, para muchos de sus colegas, la designación podría tener vigencia a partir de la publicación en el Boletín Oficial.
• Renuncia
El senador, consultado por este diario, señaló que anoche mismo presentó su renuncia a la banca, a pocas horas de difundirse el nombramiento en el Boletín Oficial. Vaquir explicó que, según el artículo 72 de la Constitución, se requiere que el cuerpo o, al menos, los presidentes de bloque en el caso de que no haya sesión en la Cámara alta acepten la dimisión para considerárselo en el nuevo puesto, en este caso, en el PEN.
Y recordó que el 24 de mayo el gobierno pidió al Senado su regreso al cuerpo diplomático, del cual ya fue 6 veces embajador (Libia, Arabia, Egipto, Bulgaria, Venezuela y ahora Kuwait). El 6 de junio se aprobó por unanimidad el pliego en la Comisión de Acuerdos y, unas semanas más tarde, contó con el visto bueno de la Cámara.
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