1 de marzo 2012 - 09:20

Proponen ampliar facultades al BCRA

Proponen ampliar facultades al BCRA
Uno de los anuncios que más sorprendió por parte de la presidente Cristina de Kirchner fue que el envió el proyecto de ley de modificación de la carta orgánica del Banco Central. Uno de los puntos principales, que seguramente traerá polémica, es que se establece que ya no habrá una relación entre las reservas de divisas y la base monetaria con lo que apunta a terminar con un resabio de la ley de convertibilidad de los años noventa.

También multiplica las funciones de la autoridad monetaria que en el futuro no debería ocuparse sólo de preservar el valor de la moneda, sino también de promover el "desarrollo económico con equidad social". En este sentido tiende a asemejarse a otros bancos centrales, como la Reserva Federal de EEUU que tiene un doble objetivo: controlar la inflación y asegurar el empleo. 

Estos son algunos de los importantes cambios que el Poder Ejecutivo prevé introducir, según lo adelantado por la Presidente en su discurso en el Congreso al tiempo que descartó el modificar la Ley de Entidades Financieras ya que apuesta a dotar a la entidad monetaria de mayor poder de contralor.  

Las modificaciones, de acuerdo a lo señalado por fuentes oficiales, tienen un claro sesgo a favor de orientar la política monetaria como instrumento de estímulo al desarrollo del mercado interno. En este sentido, resulta manifiesta la influencia de la titular del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, en el diseño de la nueva carta orgánica.  

Las modificaciones principales que se proyectan son: 

Se pasa del objetivo único de preservar el valor de la moneda a un triple mandato, donde se incorpora a la estabilidad financiera el desarrollo económico con equidad social. Este concepto, con diversas redacciones había estado presente en todas las cartas orgánicas previas a la redacción de 1992. 

• La iniciativa termina con algunos resabios de la ley de convertibilidad. Entre los conceptos cuya modificación se propicia se encuentra la obligación de mantener una relación entre la base monetaria y la cantidad de reservas internacionales, criterio que - sostienen las autoridades - demostró su ineficacia ante la crisis de 2001 y que dejó de utilizarse en el mundo luego del abandono hace años del patrón oro o sus sucedáneos. Dada la adopción de un régimen de tipo de cambio flexible aunque administrado, aquella relación también fluctúa y son otras consideraciones las que deben definir, por un lado, la política de acumulación de reservas internacionales y, por el otro, la expansión del crédito y del dinero, de acuerdo con la letra del proyecto. .

Así, se propone que el Directorio del Banco Central deberá definir el nivel de reservas que garantice el normal funcionamiento del mercado cambiario tomando en consideración la evolución de las cuentas externas.

• El proyecto también faculta a la autoridad monetaria a regular y a orientar el crédito a través de las instituciones del sistema financiero, de forma tal de promover la inversión productiva de largo plazo. Así, el BCRA podrá otorgar adelantos a los bancos para que estos a su vez otorguen préstamos de largo plazo para la inversión productiva (como es el caso de la Línea del Bicentenario). El BCRA también podrá regular las condiciones de crédito, en términos de plazos, tasas de interés, comisiones y cargos y orientar su destino-cuando este le parezca necesario-por medio de encajes diferenciales y otros mecanismos.

• Con estas iniciativas, señalan fuentes oficiales, el BCRA recuperará su rol histórico en la promoción del crédito productivo, que constituye una función estratégica tanto para garantizar la estabilidad monetaria como para sostener el crecimiento económico. También se busca propender al desarrollo y la plena ocupación de los recursos de la economía.

• Al respecto, destacan que no existen ejemplos en el mundo de despegue económico exitoso donde el crédito a la inversión de largo plazo no haya jugado un papel trascendental en el proceso de desarrollo económico.

• Estas facultades le permitirán contar con herramientas para, por ejemplo, llevar adelante políticas específicas destinadas a impulsar la inversión o atender las necesidades de las pequeñas y medianas empresas o de economías regionales de forma de ayudar a lograr un crecimiento armónico y sostenible de la economía argentina. En este sentido, se siguen la experiencia de otros bancos centrales que regulan el crédito como los de Brasil, México y Perú.

Otro cambio importante que se propone es la ampliación del "perímetro" de la regulación" incorporando a la órbita del BCRA actividades cuyo accionar tiene directa o indirectamente efectos sobre el sistema financiero, tales como los sistemas de pagos, las cámaras compensadoras, las remesadoras de fondos y las transportadoras de caudales. 

También se propician cambios para prevenir el abuso en las relaciones entre el sistema financiero y sus clientes (defensa de los usuarios) apuntando a impedir estas practicas y, al mismo tiempo, velar por un sistema financiero con un adecuado nivel de competencia. 

El proyecto propone que el BCRA informar antes del inicio de cada ejercicio sus objetivos y planes en relación a las políticas monetaria, financiera, crediticia y cambiaria, y en caso de producirse cambios significativos deberá explicar las causas y las medidas adoptadas en consecuencia. Esto reemplaza lo obligación respecto a la comunicación de una meta de inflación y la confección de un programa monetario con metas de agregados monetarios. 

Por último, la iniciativa potencia el rol de la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias integrando sus funciones más estrechamente con la política monetaria en línea con lo que es la experiencia internacional reciente. Se concentra en una misma cabeza, (el Directorio del BCRA) algunas decisiones referidas a la política monetaria y de estabilidad financiera, de forma tal de incrementar la eficiencia de la gestión y la supervisión.

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