Macri agita la interna: Vidal almorzó con intendentes PRO

Política

Preocupa en Juntos por el Cambio que la embestida de Mauricio Macri contra Monzó divida a la oposición en la provincia de Buenos Aires

La irrupción de Mauricio Macri en el escenario pre electoral activó las alarmas en Juntos por el Cambio. En especial en la provincia de Buenos Aires. La embestida explícita del expresidente contra Emilio Monzó disparó el riesgo de una fisura interna de la principal coalición opositora en la provincia de Buenos Aires y, en ese contexto, María Eugenia Vidal volvió a ocupar este mediodía la centralidad bonaerense al encabezar un almuerzo del Grupo Dorrego con Jorge Macri (Vicente López), Nestor Grindetti (Lanús), Julio Garro (La Plata) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero), entre otros. El encuentro de carácter reservado se produce además en medio del desembarco de Diego Santilli en la provincia y el ascenso de Patricia Bullrich en la Ciudad de Buenos Aires.

Ante los intendentes, Vidal asegura que no le interesa volver a ser gobernadora de Buenos Aires. La legislativa 2021 la expone a un riesgo político doble tras la derrota del 2019 ante Axel Kicillof: perder por segunda vez consecutiva ante un peronismo ensamblado por distintos sectores dentro del Frente de Todos (kirchnerismo, massismo, albertismo) y golpeado por los efectos de la pandemia. Esta vez sin el ancla electoral de compartir boleta con Macri. La influencia de Sergio Massa en la primera sección electoral sumada a la penetración de Cristina en el conurbano aparecen como un desafío a superar para la exgobernadora. En ese esquema, Larreta le da pista a Santilli, el peronista de Juntos por el Cambio que con el reflector de River Plate tiene el mayor nivel de conocimiento entre el electorado de la provincia.

En el Frente de Todos apuntan a que Emilio Monzó sea el Florencio Randazzo de Cambiemos en la legislativa del próximo año. Un disidente que encabece su propia lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires por afuera del esquema de cohabitación que tanto Vidal como Santilli sostienen junto a Macri. El exPresidente rompió con Monzó y con Rogelio Frigerio al calificar como un error de su gestión haber delegado en esos dos “filo peronistas” la relación con los Gobernadores y con el peronismo en Diputados. “Hay que limpiar los trapos en casa”, fue la apreciación de Cristian Ritondo, vidalista y jefe del bloque PRO en Diputados.

En el Grupo Dorrego, Jorge Macri es el único que explicitó su intención de ser candidato a gobernador en 2023. De cara al año electoral, los jefes comunales no sólo buscan posicionarse dentro de la alianza de Juntos por el Cambio sino tejer un armado que posibilite la llegada de un intendente a la gobernación. El intendente de Vicente López, junto a Grindetti como jefe político de la tercera sección, sostienen a Vidal mientras tantean la incursión bonaerense de Santilli con Larreta como ordenar del espacio. A Monzó lo consideran un armador territorial del jefe de gobierno porteño en la provincia pero no le otorgan envergadura de candidato.

Patricia Bullrich emerge como la dirigente con mejor imagen e intención de voto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires detrás de Larreta. Y se ofrece como punta de lanza para bloquear al radical Martín Lousteau dentro del PRO en la sucesión porteña. El ascenso de la exministra de Seguridad y presidenta del PRO le mete presión a Vidal para definir distrito de competencia electoral el próximo año. Los intendentes de Juntos por el Cambio como Jorge Macri y Néstor Grindetti la empujan a provincia, refractarios del desembarco de Diego Santilli en el principal distrito electoral del país. Pero Larreta la imagina como su sucesora en la jefatura de gobierno porteño a partir del 2023.

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