Proyecta PJ "costo" electoral de crisis

Política

El único consuelo, confiable o no, es que el derrumbe del elenco kirchnerista, con Cristina de Kirchner al frente, no fue usufructuado por ningún referente de la oposición. Pero el PJ ya estima una fuga de votos, mirando a 2009, que estima en, como mínimo, 15%.

Los informes, encriptados y ultrarreservados, que recibe el gobierno de gobernadores e intendentes refleja que el costo electoral, en algunos casos escandaloso, de la crisis se percibirá en las legislativas del año próximo y será difícil de remontar.

Hay casos extremos. Según un informe que llegó a la Casa Rosada vía Sergio Urribarri, 90% de los entrerrianos está a favor del reclamo del campo y cuestiona al gobierno. La intriga es: ¿cuánto de ese porcentaje puede recuperarse para la elección?

En Buenos Aires, luego de dos meses sin sentir casi el efecto del conflicto, Daniel Scioli vio caer su imagen más de 10%. Cuando la medición se enfoca en la provincia interior, el impacto es todavía mayor: los alcaldes comienzan a proyectar pérdidas de más de 15%.

En Santa Fe, admiten en Casa Rosada, se forzó un acuerdo con Carlos Reutemann porque si no en la interna del PJ, el kirchnerismo sufriría una paliza. Sería un pésimo antecedente para el gobierno sufrir, sobre todo dentro del peronismo, un traspié luego de la proclamación de Kirchner.

  • Estimación

    En Córdoba, en tanto, donde la Presidente ya sufrió una derrota ante Roberto Lavagna en la presidencia de octubre de 2007, el panorama es aterrador: la estimación más dramática es que le costará, incluso, alcanzar el piso para obtener algún diputado.

    Ayer, de hecho, en Río Cuarto, el radicalismo derrotó por 20 puntos de diferencia a un conglomerado de matriz peronista que encontraba, ¿llamativamente?, a los seguidores de José Manuel de la Sota y de Kirchner en la misma boleta. La derrota fue compartida.

    En Mendoza, el registro del «hastío» social puso en alerta al gobernador Celso Jaque y al vicepresidente Julio Cobos. Cada cual estima las posibles consecuencias de un conflicto que se devoró 100 días y obligó a los referentes locales a jugar a dos puntas.

    O, como ocurre en Entre Ríos, desdoblar a la tropa: Busti se convirtió en el cruzado a favor del campo mientras que Urribarri, por su alta dependencia del gobierno para mantener a flote a su gobierno, se calzó el traje del ultrakirchnerista que nunca fue.

  • Alertas

    El miércoles pasado, cuatro gobernadores se reunieron con Cristina de Kirchner para presentarle un panorama de cómo la crisis del campo está afectando a sus territorios. José Luis Gioja (San Juan), Gildo Insfrán ( Formosa), Luis Beder Herrera (La Rioja) y Celso Jaque ( Mendoza).

    Fue una cita breve pero intensa que siguió, luego, con contactos de los gobernadores con Alberto Fernández, Julio De Vido y Florencio Randazzo. Se habló de planes para las economías regionales pero, sobre todo, se ensayó una táctica para remontar el costo de la crisis.

    A 15 meses de la elección, que por ser de legisladores nacionales será simultánea en todas las provincias, en el oficialismo estiman que la «pérdida» de apoyos podrá revertirse. No totalmente, advierten, pero sí en un buen porcentaje.

    De allí el consuelo de que ninguna medición refleja que dirigentes de la oposición hayan escalado, al menos notablemente,pública. en la percepción El otro dato apunta a que, a priori, parece inimaginable la conformación de un único frente opositor que reúna al espacio de Elisa Carrió, los radicales anti-K, el sector de Mauricio Macri y al peronismo disidente que tratan de ordenar Eduardo Duhalde y José Manuel de la Sota.

  • Imposibilidad

    Esa aparente imposibilidad, esconde un factor positivo y uno negativo para el gobierno:

    1- Aun diezmado, y reducido a su mínima expresión -es decir, acotado al núcleo duro del peronismo histórico- el gobierno lograría un volumen de entre 20 y 30% (según sus estimaciones) con lo que retendría su condición de primera minoría. ¿Ensayará, como alternativa, un espacio paralelo al PJ para ampliar ese caudal como sugieren algunas voces del oficialismo? Esa opción comenzó a ser explorada y posiblemente se ponga en práctica en la segunda mitad del año.

    2- En términos reales, la oposición dividida podría ampliar su captura de fotos y, si evita atomizarse, podría tener una captura de votos importantes que redundaría en mayor cantidad de bancas. El caso testigo es Buenos Aires: la casi imposible fusión entre Francisco de Narváez -que aparece como nexo entre Macri y el PJ disidente- y Margarita Stolbizer -que engloba a sectores cercanos a Carrió y a buena parte de la UCR- le permitiría al PJ ganar con 30%, pero en el reparto de legisladores, sufriría una derrota que pondría en riesgo las mayorías parlamentarias.
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