Los radicales definirán hoy si apoyan o no finalmente el nuevo plan BONEX. En un plenario de diputados y senadores, analizarán el proyecto que anoche terminaban de abrochar legisladores del PJ con funcionarios de Economía, mientras Carlos Maestro -jefe del bloque UCR de la Cámara alta- repetía delante de las cámaras de TV que «todavía tenemos reparos a la iniciativa».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Anoche resultó imposible que avanzaran en esta discusión. Esgrimían dos razones insoslayables: por un lado, no estaba definido el texto y, por el otro, el grueso de los legisladores no había podido acceder al palacio de Entre Ríos y Rivadavia, sitiado por ahorristas atrapados en el «corralito». Aunque se descartaba que, cuando llegue el momento de decidir, bajarán las demandas y prestarán número para votar el nuevo BONEX.
El único radical que parecía tener una posición irreductible era Rodolfo Terragno.«No vine al Senado para convertirme en escribano y protocolizar los actos del Poder Ejecutivo», denunció. Maestro y compañía fueron los primeros en rebelarse contra el gobierno, en un sorprendente giro de aliados incondicionales de Eduardo Duhalde a serios cuestionadores del plan BONEX.
Dejá tu comentario