Randazzo se ocupa de su silla y niega cambios

Política

«No vamos a tener un helicóptero en la terraza de la Casa Rosada.» Simple, sin necesidad de traducción, la frase la pronunció Carlos Kunkel y buscó mostrar al gobierno con un nivel de fortaleza que la sucesión de hechos críticos parece contradecir.

La de Kunkel, ayer, por radio, fue una respuesta tajante al clima belicoso que enfrenta el gobierno de Cristina de Kirchner entre el desafío del campo, la disidencia de gobernadores e intendentes, y un panorama complejo en materia de inflación. Esos sacudones animaron el supuesto de que la Presidente prepararía para el 25 de mayo una especie de relanzamiento de su gestión. Pero ayer, el ministro de Interior, Florencio Randazzo, lo negó de plano y lo atribuyó a especulaciones periodísticas.

También, Randazzo negó eventuales cambios en el staff oficial. «No habrá cambios de gabinete», dijo para apagar los rumores sobre un pronto desplazamiento de Martín Lousteau y las versiones que repitequean alertando sobre la salida del jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

El ministro del Interior se entrenó ayer en la defensa pura de Cristina de Kirchner y ensayó una explicación a por qué, desde que asumió, la Presidente enfrentó una serie de desafíos que durante los cuatro años y medio de su esposo estuvieron encorsetados.

-¿Hay una mayor fragilidad manifiesta de la Presidenta? ¿Una vulnerabilidad que no se registraba con Kirchner? -se le preguntó a Randazzo.

-No es así: ocurre que hay otra agenda. Existe un umbral de demanda mucho más alto y es natural que eso ocurra. Este es un país diferente al que le tocó conducir al ex presidente Kirchner. Hoy tenemos un país que si crece este año como está previsto, va a crecer por seis años consecutivos lo que no ha crecido en los últimos 200 años.

-Pero parece haber convulsión política... por ejemplo, con las quejas de algunos gobernadores.

-No, yo no lo veo tan así. Hay una discusión básicamente por el excedente de la renta. Los gobernadores, más allá de algunas cuestiones planteadas, en general están acompañando la política nacional; ninguno quiere volver atrás, ningún argentino quiere volver atrás.

En paralelo, Randazzo negó que el gobierno prepara una especie de relanzamiento de la gestión cristinista par el 25 de mayo. «Son especulaciones periodísticas: Ese es un comentario que no tiene nada que ver con la realidad». Y completó: «Hay total normalidad».

  • Excesos

    Asimismo, el ministro del Interior reiteró sus alertas sobre la portación de armas de productores rurales y le dedicó un párrafo a Alfredo de Angeli: «No sé si se fue de boca o si son las condiciones naturales de este señor».

    Sobre los incendios en el Delta, en tanto, afirmó que no cree que haya existido ningún intento por generar caos. «Quiero creer que la intencionalidad estuvo dada fundamentalmente para renovar sus pasturas en una tierra que es muy complicada, porque es muy particular», sostuvo.

    En tanto, Kunkel repitió el libreto oficial de que los productores encaran un proyecto «golpista» al que, «felizmente», le falta adhesión militar.

    «El problema que tiene el liberalismo económico para ejercer su política es que no tiene eco en los cuarteles», dijo el diputado del Frente para la Victoria y aseguró: «Felizmente nuestras Fuerzas Armadas están conscientes del desastre que fueron las dictaduras y han recuperado el respeto de la ciudadanía, con un criterio sanmartiniano».

    Y advirtió que los sectores concentrados de la economía «empiezan a avanzar por vías no institucionales para condicionar las decisiones del gobierno elegido por la ciudadanía». Kunkel enfatizó: «No vamos a tener un helicóptero en la terraza de la Casa Rosada».
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