Carlos Menem atacó ayer con dureza la campaña de los dirigentes que apoyan el reclamo de «que se vayan todos» y les atribuyó «una actitud que tiende a destruir el sistema político argentino, a destruir el sistema democrático». Un reclamo similar, dijo, llevó en 1976 a que «desaparecieran 30 mil argentinos», y se preguntó: «¿será eso lo que buscan quienes pregonan esta propuesta de 'que se vayan todos'?».
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Reiteró argumentos conocidos referidos al pasado cuando, afirmó, también reclamaban que se fueran todos quienes permitieron los ascensos al poder de Benito Mussolini, en Italia, y de Adolf Hitler, en Alemania. «Son manifestaciones producto de la incapacidad para remontar una intención de voto que es muy baja», abundó el ex presidente y precandidato del PJ a un nuevo mandato.
Sin nombrar a ninguno de sus adversarios, Menem comparó la situación actual con la que generó el golpe de Estado de 1976: «Uno de los que se fueron fui yo, cinco años en la cárcel, mientras éstos hacían buenas migas con los dictadores de turno».
• En campaña
Lanzado ya a la campaña, que este fin de semana concentrará en la provincia de Catamarca, adonde estará mañana sábado, Menem evitó mencionar las medidas que adoptaría en caso de ganar las elecciones. Argumentó que no es posible anticipar «en qué condiciones va a estar Argentina» al momento de la transmisión del mando. Menem dijo incluso que la situación actual es «un poco más difícil» que la que se le presentó al asumir su primera presidencia en 1989.
Menem ratificó su convocatoria a los demás candidatos del PJ a firmar un acuerdo en el que se comprometan a cumplir con los 14 puntos del pacto suscripto a fines de abril por los gobernadores y el Ejecutivo nacional.
El cumplimiento de esos puntos, estimó, permitirá volver a «tener una presencia en el mundo y poder empezar una negociación en serio con nuestros acreedores, especialmente con el Fondo Monetario Internacional».
Menem consideró también que las investigaciones judiciales en su contra por cuentas bancarias no declaradas son impulsadas por «funcionarios influyentes» y por los políticos que reclaman «que se vayan todos», en directa alusión a la diputada Elisa Carrió.
De este modo, Menem llevó al plano político las causas judiciales y omitió responder a las acusaciones puntuales que le endilgan la titularidad de cuentas bancarias millonarias. «Pueden hacer todo lo que quieran, pero lo más rápido posible así terminamos con esta ola de mentiras, difamaciones, falsedades. Estamos inmersos en un proceso político y nuestros adversarios, que son algunos funcionarios influyentes, se están movilizando en ese sentido», señaló sobre las investigaciones.
En declaraciones a radio «América», el precandidato justicialista sostuvo que también están detrás de las causas en su contra «algunos políticos que jamás triunfaron», como «aquellos que dicen que se vayan todos».
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