8 de noviembre 2002 - 00:00

Rechazó Menem primer round de negociación

Carlos Menem recibió ayer el primer contacto de negociación desde el duhaldismo. Fue a través de un diputado riojano que trajo un mensaje ambiguo de Eduardo Cama-ño. Le propusieron a Menem que elija la fecha de la interna dentro de las restricciones legales. Menem respondió que espera un fallo judicial que le dé la razón a él de que se vote el 15 de diciembre. Al mismo tiempo, el ex presidente comenzó a armar una liga federal menemista para disputar poder en todos los territorios a la nueva alianza del duhaldismo y algunos gobernadores provinciales.

Carlos Menem rechazó anoche el primer acercamiento que ensayó, de manera informal, el duhaldismo a través del negociador exclusivo de la Casa de Gobierno, el diputado Eduardo Camaño, y desafió al gobierno a que las elecciones internas de candidatos sean efectivamente el 19 de enero y sin postergaciones.

El mensaje de Camaño lo acercó ayer al hotel Presidente -donde el riojano tiene sus cuarteles políticos- el diputado por La Rioja, Ricardo Quintela. Había escuchado una misiva amistosa de boca de Camaño, con quien se reunió en el despacho del quilmeño en el palacio del Congreso. «Le ofrecemos a Menem un congreso de unidad para que nos juntemos todos. También que ponga la fecha de elecciones cuando él quiera. ¿Una semana antes o después del 19 de enero? No tenemos ningún problema.»

• Chequeo

No fue el único menemista que en las últimas horas habló con el duhaldismo: «Tengo que abrir varias vías y chequear todo lo que hablo con ustedes», le dijo a otro interlocutor, el diputado Arnoldo La misovsky, otro integrante del comando de campaña de Menem.

Quintela
-a quien le pidió Camaño trasmitiese su mensaje- respondió que en materia de fechas Menem insiste en el 15 de diciembre. «Es imposible -dijo Camaño-; los tiempos del cronograma no dan, pero te repito, que Menem ponga la fecha que él quiera, dentro de las restricciones legales

Quintela
es un hombre fuerte del bloque menemista escindido del pejotismo de diputados y clavó sobre la mesa la principal objeción: «Para nosotros es innegociable pegar la elección de autoridades de partido a la de candidatos. Es imposible poner unos comicios cerrados a los afiliados en las mismas escuelas donde votan los independientes a candidatos», es el argumento menemista que repitió Quintela. Camaño admitió el reparo pero se mostró sin mandato para hablarlo. Mejor esperar a lo que diga la Justicia.

Entonces esperemos hasta que la Justicia se expida, convinieron los negociadores. Ese día tienen su próximo acuerdo los integrantes de la Cámara Nacional Electoral y el PJ espera que repongan el sistema de internas obligatorias, abiertas y simultáneas que suspendió la jueza electoral de la Capital Federal, María Servini de Cubría.

• Atraso

En esa sentencia a Menem y Duhalde les han dicho sus operadores judiciales que los camaristas reinstaurarán el sistema y ordenarán a Servini que le pida al gobierno un nuevo cronograma electoral. Técnicamente no da para que el 15 de diciembre se hagan las internas porque lleva un atraso ya de dos semanas; el 24 de octubre cerró la inscripción de candidaturas.

De reabrirse el cronograma había que postergar unos días la interna -una virtual convalidación del 19 de enero- para mantener la fecha del 30 de marzo para las presidenciales.

«
Esperemos al martes, entonces», replicó Menem cuando escuchó el relato de Quintela.

En la respuesta que le llegó pronto a Camaño hubo un agradecimiento del ex presidente para el tono amistoso del acercamiento, pero un rechazo formal de cualquier compromiso. «
Si quieren poner el 19 de enero no hay problema, pero que cumplan. Porque la verdad es que los que no veranean son los más pobres, que son los que nos votan a nosotros», dijo Menem.

Calificó esa fecha de proscriptiva.
«Les prohíbe el voto a los millones de personas que viajan en enero, que no sólo van a descansar o divertirse; también están los que visitan a sus familiares, o viajan por salud.»

Insistió en que se anima a cualquier fecha electoral y ante cualquier candidato. «Que se anote Duhalde, que también le gano», entusiasmó a los suyos antes de irse anoche junto a Jorge Castro a una cena con los embajadores de los países del Mercosur en la residencia del representante del Uruguay, Alberto Volonté, anfitrión ayer también, aunque a mediodía para almorzar, de otro que se puso en carrera, el misionero Ramón Puerta.

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