1 de marzo 2004 - 00:00

Redoblan cortes piqueteros duros con Castells candidato

Raúl Castells abrió el congreso marplatense de piqueduros que lo consagró como candidato a presidente para enfrentar a Néstor Kirchner en las próximas elecciones, entonando, junto a integrantes del movimiento que encabeza, La Internacional.
Raúl Castells abrió el congreso marplatense de "piqueduros" que lo consagró como candidato a presidente para enfrentar a Néstor Kirchner en las próximas elecciones, entonando, junto a integrantes del movimiento que encabeza, "La Internacional".
Casi un trámite la designación de Raúl Castells como candidato a la Presidencia de la Nación. Los operadores del jubilado «piqueduro» se encargaron de que el Congreso de Mar del Plata no estuviera teñido de tensión y que sus congresales avalaran sin demasiada discusión la propuesta de convertir a Castells en elegible y crear un frente político opositor al gobierno de Néstor Kirchner: el Frente de los Trabajadores y del Pueblo.

Prácticamente un homónimo del partido de izquierda que catapultó a Luiz Inácio Lula Da Silva que -después de tres frustrados intentos- logró conseguir la presidencia de Brasil, la cuarta democracia más populosa y la novena economía del mundo.

Castells
pretende ser el Lula argentino y emular el derrotero del ex tornero mecánico sin estudios secundarios y su Partido de los Trabajadores (PT) hasta alcanzar la máxima magistratura. Salvo la campera y la barba (un distintivo del líder brasileño), Castells tiene poco para compararse, ni siquiera tiene frente a sí a Collor de Mello, Fernando Henrique Cardoso ni a José Serra. Tampoco arrastra la herencia de Lula, un militante del sindicalismo combativo que supo cambiar su imagen, moderar su discurso y adaptarse a los nuevos tiempos políticos y económicos de un mundo globalizado. Esa mutación le permitió ganar las elecciones a Serra con 61% de los votos, y que los mercados no se espantaran.

Castells sólo tiene detrás un pasado de cortes de calles en su pelea en el PAMI, un enjuiciamiento del que fue absuelto y que muy bien utilizó para proyectar su imagen de hombre duro y antisistema. Le fue útil para hacerse dueño de una buena parte de los desocupados que huían de las hoy todavía pendulantes posiciones de los piqueteros Juan Carlos Alderete y Luis D'Elía.

El piquetero se anticipó a las siempre anunciadas intenciones del gremialista Víctor De Gennaro de convertirse en un candidato presidenciable, por fuera de las estructuras de los viejos partidos peronista y radical. Castells está convencido de que en la Argentina se puede repetir un proceso electoral similar al brasileño, aunque -claro está- no tiene intenciones de repetir la política que Lula impuso en Brasil.

• Rumbo

En el Congreso de Mar del Plata, el jubilado trazó el rumbo por donde transitará su Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIDJ) que en algún momento dejará de llamarse así para utilizar el nombre formal de Frente de los Trabajadores y del Pueblo (FTP).

• Se tendrá que convencer el gobierno de que los
«piqueduros» de Castells no suspenderán ni dejarán de cortar rutas, puentes y calles. Por el contrario, redoblarán el enfrentamiento: intentarán sumar en la confrontación a la izquierda criolla, al trotskismo de Néstor Pitrola, a los ahorrista del cómico Nito Artaza y a representantes de Fedecámaras. Claramente se plantea «endurecer posiciones» para obligar al gobierno a rediscutir los 250 mil planes laborales que fueron dados de baja. Los «piqueduros» están dispuestos a mantener el conflicto en dos frentes: el nacional y el bonaerense.

La primera marcha del ala dura de los desocupados con los ahorristas será el 16 de marzo. Claro que la protesta comenzará antes y será en terreno de
Felipe Solá, cuando el miércoles mar-chen a La Plata por el reclamo de 20 mil planes sociales dados de baja en la provincia de Buenos Aires.

El cronograma de protestas continuará el 8 de marzo con una marcha que conmemorará el Día Internacional de la Mujer y que será encabezada por manifestantes femeninas. En tanto, el 24 de marzo se realizará en todas las provincias un acto para repudiar el golpe de Estado de 1976.

• Además de los cortes, los piqueteros enfrentarán al kirchnerismo también en las urnas.
La Asamblea Piquetera Nacional votó tener candidatos propios en todos los sectores: sindicatos, comunas, legisladores locales y nacionales.

Lo interesante de esta definición es que los
«piqueduros» le disputarán espacio de poder al sindicalismo tradicional de Rodolfo Daer y Hugo Moyano, y también a la CTA de Víctor De Gennaro que ya comenzó a debatir acaloradamente la posibilidad de conformar un «movimiento político», obviamente sin abandonar la lucha gremial.

• El resto fue discurso de barricada, casi una obviedad en este tipo de asambleas:
se cuestionó el rumbo económico y social del gobierno, se llamó a la desobediencia civil, no pagar impuestos, que los comerciantes no facturen en blanco y que nadie pida tickets ni facturas.

Cuando el sol empezó a calentar el mediodía dominical y el fuego de los chorizos se fue apagando,
Castells dio por concluido el congreso, ordenó a su acólitos limpiar el predio («Que no quede ni un papel», les dijo) y después marchó a la playa para disfrutar del mar.

Cuando el sol caía,
Castells se dio el gusto de caminar por la Bristol, mientras cientos de desocupados se sumergían en las aguas plenos de felicidad. Muy cerca, en paciente espera, se ordenaban uno a uno los 40 colectivos que fueron contratados para llevar a los piqueteros hasta La Feliz, mientras otros entraban en la cuenta regresiva para abordar los dos trenes que utilizaron para llegar a la costa atlántica.

Dejá tu comentario

Te puede interesar