8 de julio 2002 - 00:00

Reiteran que listas únicas no irían a elección interna

Eduardo Duhalde confirmó el adelanto de este diario sobre la eximición de ir a internas abiertas a los partidos que tengan una lista única de candidatos. En la reglamentación de la nueva ley de reforma política que prepara el gobierno, se iba a obligar a todos los partidos, aun a los que acuerden internamente una nómina única de postulantes a cargos en las elecciones, a participar en las internas. Como algunos partidos nuevos y muy personalistas, por caso el ARI de Elisa Carrió, se quejaron de que se los obligaría a hacer un gasto inútil porque no creen tendrán competencia interna, el Presidente cedió a la presión para amortiguar críticas a su gestión. Una decisión que abre nuevas polémicas ya que el público especula hoy que el PJ irá a internas porque está a la vista una puja de varios candidatos. Pero, ¿qué ocurrirá el día que ese partido con millones de afiliados tenga una lista única? Sus militantes podrán participar de las internas de partidos ajenos influyendo de manera decisiva en qué candidatos mostrarán en las elecciones generales. Con lista única, también los seguidores del ARI podrán hoy intervenir en internas ajenas.

«Por supuesto que si hay un solo candidato no tienen que ir a internas en noviembre; si se presenta un solo candidato, directamente pasan a marzo las elecciones de ese partido.» Con esta frase, textual según los taquígrafos de la Casa de Gobierno, Eduardo Duhalde confirmó el adelanto de este diario sobre la reglamentación de la ley de reforma política, que obliga a todos los partidos a realizar internas abiertas y simultáneas para elegir candidatos para los cargos nacionales.

La idea del gobierno era hasta ahora reglamentar explícitamente esa ley, incluyendo dos cláusulas que están implícitas en la norma: 1) que todos los partidos ofrezcan la oportunidad a toda la sociedad de decidir sobre quiénes figurarán en las listas como candidatos, eliminando el criterio de lista cerrada elegida por los punteros; 2) que los candidatos que se sometan a internas, si pierden, queden vetados para presentarse después a las elecciones generales por otros partidos.

El punto 1) fue pedido por los partidos políticos y por las ONG que se reunieron el viernes con Jorge Matzkin y Cristian Ritondo, subsecretario de Interior y responsable de la reglamentación de la norma.

• Personalismo

Lo rechazan, como informó este diario, algunos partidos nuevos y fuertemente personalistas cuyos líderes temen que la participación del electorado independiente o de otros partidos haga peligrar la existencia misma de esas formaciones. Es el caso de Elisa Carrió, quien habría hablado con el propio Presidente para que la reglamentación les permita a los partidos con candidatos en lista única evitar el gasto de una elección interna sólo para cumplir la ley.

Esa presión de los partidos nuevos y personalistas influyó al parecer sobre el Presidente, hasta el punto que anunció por boca de su vocero, Eduardo Amadeo -según adelantó este diario-, que si tienen lista única no deberán ir a las urnas el 24 de noviembre.

Esa determinación está llamada a ser fuente de más polémicas porque
el decreto de promulgación de esta ley de internas abiertas incluyó un veto a la creación de padrones diferentes para afiliados y no afiliados a partidos políticos. Eso implica que las internas abiertas se harán -salvo que el Congreso rechace ese veto- con el padrón general y único habitual de todas las elecciones. Esa circunstancia impide identificar la militancia del votante. Así, los afiliados al ARI de Carrió, eximidos de ir a las urnas el día de las internas abiertas y simultáneas porque son de un partido con lista única, podrán elegir ese día en cuál interna ajena participar. Arbitrarán, así, si deberá ser candidato Menem, Reutemann, Kirchner o Rodríguez Saá.

En estas elecciones el público supone que el peronismo irá a internas con varias listas de candidatos y que sus afiliados estarán forzados a participar de esa elección para respaldar sus preferencias.
¿Qué ocurriría si -como fue siempre en esa formación, salvo en 1988, cuando pujaron Carlos Menem y Antonio Cafiero- el peronismo acordarse una lista única de candidatos? Sus millones de afiliados en todo el país se convertirían en una fuerza de ataque sobre las internas ajenas con el solo propósito de desplazar a los postulantes más peligrosos para los propios del peronismo. Todo un dilema que se discutirá el próximo jueves en la cumbre nacional del ministro Matzkin con los jueces con competencia electoral de todo el país para revisar el último borrador del decreto reglamentario de las internas abiertas.

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