Montevideo (de nuestra agencia) - En una visita de 48 horas a Uruguay, el ex gobernador de la provincia de San Luis Adolfo Rodríguez Saá se mostró muy elocuente con la prensa local y en sus declaraciones la emprendió contra lo que calificó como el «establishment», que incluye a Carlos Menem, Raúl Alfonsín, Eduardo Duhalde, a jueces y a medios de prensa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En declaraciones al diario «El País», Rodríguez Saá descartó que en las próximas elecciones presidenciales sea candidato por fuera de su partido. «Yo soy justicialista, y voy a ir por dentro del justicialismo», dijo. A su juicio, la prensa insiste con el tema «porque lo que quieren es que yo vaya por afuera, para dejarle el campo orégano al pacto de Olivos, a Menem», agregó.
Señaló luego que la candidatura de Menem «es una verdadera provocación» y que si gana el ex presidente «se va a desatar una guerra civil en la Argentina, porque 80% de la población está en su contra».
Analizó luego la difícil situación por la que atraviesa la Argentina, señalando que «hay ocho millones de pobres, de hambrientos, que ahora avanzan sobre la basura de la Ciudad de Buenos Aires para comer» y que hoy la primera decisión es volver a «ser» Argentina. «Tener un proyecto común, que hoy no tenemos. Refundar la República». Afirmó a continuación que en la Argentina hay un «establishment», un poder económico y político responsable de la destrucción del país. «Tienen como instrumento el llamado pacto de Olivos, que es el acuerdo que firmaron Menem y Alfonsín, y luego Alfonsín y Duhalde, para perpetuarse en el poder y seguir manejando la Argentina como la manejan.»
Según Rodríguez Saá, «los responsables son ellos, y cuentan con un importante aliado que son los medios de comunicación».
Sobre la decisión adoptada en su breve gobierno de no pagar la deuda externa, tomó distancia, señalando: «No, yo dije suspender el pago, que no es lo mismo que no pagar la deuda», y que «el tema debe tener un tratamiento transparente, serio, responsable, de modo que los argentinos podamos decidir qué parte de esa deuda es legítima y qué parte no lo es».
Dejá tu comentario