5 de abril 2002 - 00:00

Romero: "Si soy presidente, eliminaré tres ministerios"

El gobernador salteño, Juan Carlos Romero, aseguró que ve con buenos ojos que los negociadores del Fondo Monetario Internacional «se hayan decidido a negociar cara a cara con las provincias sus recetas». Sin embargo, el mandatario norteño afirmó que su administración tiene «déficit cero» y que «de ninguna manera aceptará llevar adelante despidos de personal». Por otra parte, acusó a la Nación de basar sus cifras de ingresos del mes pasado en la baja de fondos que reciben las provincia recordando que a las arcas salteñas aún no llegó la coparticipación del impuesto al cheque. En una entrevista concedida a Ambito Nacional, profundizó también sobre su intención de candidatearse a la presidencia en el año 2003 por el justicialismo.

Asegura que lo de su precandidatura a la presidencia no es marketing. Lanzarse en momentos en que la mayoría de los postulantes tradicionales del peronismo mete la cabeza bajo tierra como las avestruces, no parece, en efecto, una movida demasiado marketinera. Mientras espera en su despacho de la Casa de Salta a su par riojano Angel Maza, el gobernador Juan Carlos Romero explica a Ambito Nacional su deseo de ser presidente en el año 2003 y cómo el Frente Federal Solidario perdió una chance importante con el fracaso de la breve gestión de Adolfo Rodríguez Saá en la Casa Rosada. El acuerdo que está a punto de firmar con Maza brinda una pista de lo que haría al frente del gobierno nacional: le prestará el software que permitió a Salta ahorrar dinero haciendo más eficiente la trama burocrática de la administración.

Periodista: ¿Se siente apoyado por el resto de los mandatarios de las provincias chicas del PJ?


Juan Carlos Romero:
El Frente Federal Solidario no es un agrupamiento político. En su momento hay que reconocer que fue nuestra intención que se convirtiera en tal cosa. Sin embargo, luego del fracaso que tuvimos con la gestión de Rodríguez Saá, todo se cortó. No lo culpo a él sino a las circunstancias, al poco tiempo que había para ejercer esa transición. El Frente Federal no es hoy en día una expresión interna del justicialismo. Lo que no quiere decir que los gobernadores individualmente vayamos haciendo propuestas y de esas propuestas oportunamente surjan las adhesiones.

P.: Los postulantes peronistas que brillaron en su momento hoy no asoman su intención de candidatearse en el año 2003. Usted, sin embargo, hace pública su intención de ser presidente...


J.C.R.:
Por supuesto que no son momentos para hacer campaña. Por lo tanto, lo único que hago es señalar mi intención de trabajar para eso. Mi intención es no hacer campaña y, por otro lado, seguir presentando proyectos como la ley de hidrocarburos que esperemos que este año trate el Congreso. Además, impulso una ley de coparticipación que propone un nuevo sistema en el que cada provincia recaude impuestos que ahora recauda Nación.

P.: ¿Qué opinión le merecen las exigencias del FMI a las provincias?


J.C.R.:
Es bueno que algo que siempre fue un misterio (los pedidos del fondo) se los discuta mano a mano con las provincias. En el caso de Salta que tenemos déficit cero, no nos pueden pedir ni pienso aceptar ninguna reducción de personal. Sin embargo, el aislamiento de la Argentina es malo y entonces hay que recobrar la confianza interna y externa.

Pero los funcionarios nacionales siempre desvían la atención acusando de los problemas a las provincias cuando el problema lo tienen ellos. Además, no debemos olvidar que más de 60 por ciento del déficit de las provincias está concentrado en Buenos Aires y Córdoba.

P.: Si fuera presidente, ¿qué harías con los ministerios nacionales?


J.C.R.:
Creo que hay que eliminar ministerios.

Ya lo dijimos muchos justicialistas: que no se puede tener un Ministerio de Educación sin escuelas, una cartera de Salud sin hospitales, y un área social que se ejecuta en las provincias.

P.: ¿Está bien encaminada la política cambiaria actual?


J.C.R.:
Así como la convertibilidad era algo que nos ahogaba, la devaluación nos desespera. No son soluciones porque no son políticas de fondo.

P.: ¿Está de acuerdo con las retenciones a la exportación?


J.C.R.:
En general las retenciones son un mal recurso. El gobierno va a recaudar y compensar la corrida del dólar pero acelerará también las expectativas devaluatorias y de crecimiento de los precios. Pero, sobre todo, las retenciones son una transferencia de recursos del interior hacia el gobierno nacional. Y las provincias de esto no ven nada porque no son fondos coparticipables.

Es una demostración de esto que el gobierno está festejando que el ingreso haya caído solamente 7 por ciento en marzo y el ingreso de las provincias cayó 32 por ciento. Nación cuenta con ingresos que las provincias no tienen como son las retenciones.

P.: ¿Llegaron fondos coparticipables a Salta?


J.C.R.:
El impuesto al cheque no ha sido remitido todavía. Argumentan que no está aprobada la ley. Pero si no está aprobada la ley entonces tiene que enviarnos el piso de la coparticipación que esa misma ley anula.

Entrevista de Santiago Feldman

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