4 de diciembre 2002 - 00:00

Saqueos: ex militar, a cargo de la seguridad

El gobierno designará como subsecretario de Seguridad Interior al actual director de Política Criminal de esa área, confirmando lo anticipado por este diario, el teniente coronel retirado Ricardo Colombo. Así lo admitió anoche el secretario legal y técnico de la Presidencia, Antonio Arcuri. En esa dependencia de la Casa de Gobierno se está preparando el decreto de designación de Colombo por indicación del ministro de Justicia y Seguridad Juan José Alvarez. Este y el secretario de Seguridad Interior, Alberto Iribarne, serán los que en realidad harán el seguimiento de la seguridad, en particular cuando se cumpla un año de los hechos que terminaron provocando la renuncia de Fernando de la Rúa.

Por su parte, Carlos Menem calificó ayer, mientras jugaba al golf, de un «buen gesto» del gobierno de Eduardo Duhalde la decisión de apartar de sus funciones al subsecretario de Seguridad Interior, Carlos Vila, quien señaló la existencia de informes que daban cuenta de la posibilidad de que se produjeran incidentes durante los días 19 y 20 de diciembre convocados desde el menemismo.

«Creo que es un buen gesto del gobierno que pone las cosas en su lugar, por haber lanzado esta estúpida y alarmante especie»
, afirmó Menem en la cordobesa Ascochinga, donde participó de un torneo de golf a beneficio de la fundación de su esposa Cecilia Bolocco. En declaraciones a «LV3-Radio Córdoba», el ex presidente advirtió que «en la medida en que nosotros crecemos, se va dando este tipo de situaciones».

• Análisis

Una reservada reunión mantuvieron el ministro Alvarez y el secretario Iribarne, con el ministro bonaerense de la misma área, Juan Pablo Cafiero. Allí se analizó la situación nacional de cara al 19 y 20 de diciembre próximo, cuando se cumpla un año de la pueblada que terminó con 33 muertos y la renuncia del entonces presidente De la Rúa.

Un análisis que determinó conclusiones distintas a las propagadas, por ejemplo, por el echado Vila. Los informes de inteligencia que obran en seguridad, tanto nacional como bonaerense, señalan que la situación social es distinta a la que se observaba el año pasado. Al tibio mejoramiento de la situación económica -se ponderó allí-, hay que agregarle la desaparición del «corralito» financiero, principal motor que movió a la mayor parte de independientes que participó hace un año del cacerolazo. A esto se le ha sumado ahora el plan Jefas y Jefes de Hogar, que ha servido para atenuar la protesta social entre los desocupados.

No se ignoró que hay organizaciones políticas que, a caballo de las elecciones nacionales, buscarán, con la excusa de la recordación del primer aniversario, promover movilizaciones aunque contenidas por sus organizadores. También estuvo sobre la mesa de análisis el hecho de que «las policías» -tanto Federal como provinciales y fuerzas federales- están mucho mejor preparadas que hace un año.

De allí que se esté monitoreando la situación en cada provincia. De todas, la que más preocupa es Entre Ríos, por las disputas políticas que debe enfrentar el gobernador
Sergio Montiel (UCR). A Tucumán, foco de una grave crisis política, social y sanitaria -lo que ha llevado al gobernador Julio Miranda (PJ) a adelantar el llamado a elecciones del año próximo-, se han enviado, respondiendo a un pedido expreso, 50 efectivos de la Gendar-Nacional. mería Por último Alvarez, Iribarne y Cafiero evaluaron el impacto favorable a desarmar los espíritus más belicosos que puede tener la convocatoria a reanudar la devaluada Mesa del Diálogo en esos dos días. El hecho de que el obispo de Lomas de Zamora, el salesiano Agustín Radrizzani, haya tomado distancia de cualquier expresión política y particularmente del gobierno al hacer la convocatoria, se concluyó que puede convertirse en un eficaz cable a tierra para evitar que se produzcan hechos violentos incontrolables.

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