La gestión del embajador ante la Santa Sede, Carlos Custer, le permitió a Daniel Scioli ingresar, a pocos minutos de llegar ayer a Roma, en la Basílica de San Pedro, para rendir homenaje al papa Juan Pablo II.
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El vicepresidente llegó ayer por la mañana a Roma en un vuelo de Air France para presidir la delegación que representará al gobierno argentino mañana en los funerales del papa Juan Pablo II. Coincidió en el vuelo con Roberto Lavagna, que seguía rumbo a Japón. Fue recibido en el aeropuerto de Ciampino por el embajador argentino ante el Vaticano y por su par en Italia, Victorio Tachetti.
Por la tarde, Scioli, Oliveri y Custer fueron trasladados por una vía lateral hasta la Basílica de San Pedro, donde están expuestos los restos de Juan Pablo II. Antes de ingresar, fueron recibidos por un canónigo argentino, monseñor Eduardo Lajiolo, quien los acompañó en el ingreso y permanencia en San Pedro. Ya en el lugar, y teniendo a un grupo de cardenales por compañía, Scioli permaneció un largo rato arrodillado, orando.
«Cumplí con el deseo que tenía de arrodillarme ante él y darle las gracias», señaló el titular del Senado al salir de la Basílica. «Estoy muy emocionado -agregó-, porque tuve la oportunidad de estar muy cerca del cuerpo de Su Santidad trayendo aquí el mensaje de condolencia, y el sentimiento de profunda gratitud de todo el pueblo argentino por la maravillosa obra de Juan Pablo II», expresó el vicepresidente.
• Reiteración
El vicepresidente señaló que para hoy se aguarda la llegada del canciller Rafael Bielsa a la capital italiana, con lo cual se completará la comitiva argentina que asistirá mañana a las exequias de Juan Pablo II. Por su parte, y en una actitud por lo menos culposa, el gobierno volvió a reiterar ayer las razones protocolares por las que Néstor Kirchner decidió estar ausente en los funerales del Papa. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, sostuvo que no es un «acto de desaprensión como muchos lo interpretan» la decisión del Presidente de no viajar al Vaticano para las exequias de Juan Pablo II, que se realizarán mañana.
De este modo, el gobierno volvió a salir al cruce de quienes criticaron la ausencia de Kirchner en los funerales, donde asistirán en representación de la Argentina Scioli, el canciller Bielsa y Oliveri.
En este sentido, Fernández buscó asociar a Kirchner con el pesar que embarga al mundo y señaló, en una conferencia de prensa realizada ayer por la mañana en la Casa de Gobierno: «Al Presidente y al gobierno nos pesa la desaparición del papa Juan Pablo II, como a todo el pueblo argentino».
Con respecto a la conformación de la delegación argentina que asistirá en el Vaticano a los funerales del Papa, Fernández dijo que «la Cancillería interpretó e hizo saber al Presidente que en las exequias debería estar un funcionario de rango nacional superior al canciller».
Sobre la base de esa opinión fue que Kirchner, según consignó el jefe de Gabinete, «dispuso que viajara el vicepresidente y comprometió su asistencia a la asunción del nuevo papa».
Por ese motivo, insistió con que esta decisión «no puede ser interpretada, como algunos lo están haciendo, como un acto de desaprensión».
En declaraciones a la prensa, el vocero del arzobispado de Buenos Aires, presbítero Guillermo Marcó, indicó que, «desde el punto de vista protocolar, no está mal lo que está haciendo» el gobierno, aunque sostuvo que « hubiese sido lindo» que Kirchner asistiera a las exequias. «Dada la relación que existe entre la Argentina y el Vaticano, quizás hubiese sido lindo que Kirchner viajara a las exequias en Roma», aseveró Marcó en un contacto con la prensa tras la misa de la Educación que por la mañana ofició el cardenal Jorge Bergoglio, previo a su partida ayer por la tarde hacia Roma.
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