Más novedades por la renovación ministerial en el gobierno. Parece afirmarse la idea de convocar a Buenos Aires, para la Cancillería, a Carlos Bettini, embajador en España. Al menos, se perfila como uno de los pocos candidatos en la agenda final de Néstor Kirchner, ya que se han prescindido varios aspirantes ( JorgeTaiana, quien nunca figuró para esa posibilidad y Héctor Timmerman, quien tal vez podría ocupar la vacancia de la sinecura diplomática en los Estados Unidos si es cierto que apartan de la embajada a José Octavio Bordón).
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Un ascendente bonaerense, responsable del giro de Felipe Solá frente al duhaldismo, Florencio Randazzo, bien podría ocupar un cargo físicamente cercano al Presidente, más que un ministerio: se lo invitaría a suceder a Carlos Kunkel, quien deja el cargo por haber sido elegido como diputado. Para el valioso, políticamente, cargo de Desarrollo Social -hasta diciembre en manos de Alicia Kirchner-, ya se sabe que allí irá un pingüino de origen (o patentado por Kirchner) y hasta ahora son dos los candidatos: Juan Carlos Nadalich, hoy segundo de Graciela Ocaña en el PAMI, y Juan Antonio Bontempo -hoy asesor de la presidencia-. Sobre esa cartera seguirá teniendo desde el Senado el madrinazgo la senadora Alicia Kirchner, con el mismo rol que tuvo Chiche Duhalde (sin cargo entonces) sobre la ministra Nélida «Chiche» Sosa, en la era Duhalde.
Una novedad para observar es que, en esas modificaciones, quizás Kirchner haga un gesto de apertura partidaria e incluya en su administración -como aliento de otras cooptaciones futuras- al radical que deja la gobernación de Corrientes y ya se transformó en diputado, Ricardo Colombi. Para este hombre que estableció una entente triunfadora con el oficialismo kirchnerista, le reservarían el Ministerio de Defensa.
Dentro de ese cuadro, también importan otras alteraciones inevitables en el Parlamento, al menos entre los preferidos del mandatario: aunque hay objeciones, Alberto Balestrini sería impulsado para presidir la Cámara de Diputados y, entre el porteño Jorge Argüello y el cordobés Carlos Caserio se dirime la titularidad del bloque peronista Frente para la Victoria. Quienes se imaginaban un futuro más próspero, como el senador Marcelo Guinle y el diputado Osvaldo Nemirovsci, parece que el destino les jugó una mala pasada: por no haber jugado correctamente en las ofertas kirchneristas provinciales -una en Chubut y otra en Río Negro-, más bien por oponerse a ellas, estos dos productos de la interna serían marginados para cargos importantes.
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