21 de noviembre 2000 - 00:00

Se desperdicia el efecto del acuerdo favorable con las provincias

Tras el acuerdo firmado con gobernadores se esperaba ayer suba optimista de los mercados. No ocurrió. Quedaron quietos. Ni subas ni bajas. Bolsa sin volumen. ¿Causa? Dudan del gobierno.

Además Moody's, calificadora de riesgo internacional similar a la norteamericana Standard & Poors, bajó ayer la perspectiva futura de la deuda argentina en pesos y dólares de «estable» a «negativa». La decisión tiene atenuantes pero es algo muy inoportuno. Demuestra que no es fácil engañar en el plano internacional como imagina siempre la «picardía criolla».

Aquí ya abandonaron los bancos 700 millones de dólares en un mes y en Uruguay los depósitos crecieron de u$s 80 millones en agosto a 150 millones en octubre. Noviembre será más. A Uruguay suelen ir los ahorristas medios y sólo una parte del capital de los grandes. Por este motivo se lo toma como un indicador de la desconfianza que se generaliza.

Acuerdo con gobernadores fue positivo, pero es sólo la mitad y no la más importante a largo plazo para los pagos de la deuda externa argentina. Sí lo es la otra mitad: sacar jubilaciones del Estado, que ahorra 80 millones en el primer año y desde u$s 2.000 millones a partir del quinto. De la Rúa duda, el gobierno duda y queda este tema crucial ahora entre los pocos afines partidos de la Alianza, radicalismo y Frepaso. Se los considera más difícil de armonizar con el gobierno que a los gobernadores de provincias justicialistas. Además, el Frepaso tiene celos del acuerdo oficial con justicialistas porque creen que podrían aliarse en el Congreso y prescindir de ellos.

El gobierno sabe que los justicialistas no lo acompañarán cuando comience el proselitismo para las elecciones del año próximo y que necesitará esa endeble Alianza con el Frepaso. Por eso trata de congraciarse con ellos. Pero en el plano mundial se mira esto con desconfianza porque propicia demagogias, la primera de las cuales sería no sancionar tema jubilaciones. O hacerlo luego del 30 de noviembre con el Congreso en receso.

Además, el presidente De la Rúa sigue mostrándose indeciso. Al exterior no le preocupa el paro retrógrado del camionero Hugo Moyano, ya que se descuenta su obvio juego político. Sí causa preocupación que el Presidente hable de que es «ilegal» pero no lo decrete. Porque esto también se suma a la indecisión en las jubilaciones y se agrava todo.

Otras de las cuestiones que se observan y se traducen en la quieta actitud de los mercados es que fracasaría la desregulación de Obras Sociales desde enero. El decreto que las dispuso -firmado por el renunciante Chacho Alvarez como Presidente-tiene tantas torpezas que no participarían las prestadoras privadas. Con esto quedarían igual en el mal manejo de los sindicatos para una mala prestación y su vaciamiento por sindicalistas.

Entre las fallas del decreto que firmó Alvarez está $ 20 por mes por prestación, nivel que no rige por tan bajo en otros países. También el «programa médico obligatorio» con un piso de prestaciones que excede el costo de $ 20. Además, que el recaudador es el Estado, que retrasa el pago hoy a sindicatos porque éstos roban con las Obras Sociales, pero también podría hacerlo con los privados.

Gobierno indeciso, medida de jubilaciones aún indefinida, posible, desregulación de obras sociales camino de ser una burla, temor frente al paro moyanista -que ya se avizora violento por estimar débil al gobierno-se refleja en la baja de la perspectiva para el futuro que internacionalmente se le ve al país. Aun con cierta mejora aquí, la economía de Brasil -mucho mejor hoy día-ayer sí tuvo un efecto positivo y hasta hubo que comprar dólares desde el Estado para frenar una caída brusca. Pero si la Argentina no se vuelve seria retornará el riesgo para Brasil y para Latinoamérica. Hoy se verá. Desde mañana, paros sin sentido. Felizmente coincide con 2 días sin mercados en los EE.UU.

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