28 de abril 2005 - 00:00

Se lanzó Cristina

La presencia anoche de Cristina de Kirchner en el acto de asunción de la nueva cúpula del PJ de la Capital Federal arrastró a más de 5 mil militantes en el acto más importante de esa formación desde 1993, cuando fue candidato Antonio Erman González. El mensaje de que Néstor Kirchner juega lo propio en las elecciones marcó el acto en el estadio Obras, que convocó a funcionarios, legisladores y a muchos peronistas que en la última década habían salido del partido y peleado "por afuera". No logró, sin embargo, la presencia como aspiraba el gobierno de los jefes del peronismo de las provincias. El arco de las adhesiones para escuchar discursos con más énfasis que conceptos fue amplio, del gabinete nacional al sindicalista Armando Cavalieri y el movedizo Hugo Moyano.

La senadora por Santa Cruz, Cristina Fernández de Kirchner, y Alberto Fernández, anoche en el acto de lanzamiento del PJ porteño en el estadio de Obras Sanitarias.
La senadora por Santa Cruz, Cristina Fernández de Kirchner, y Alberto Fernández, anoche en el acto de lanzamiento del PJ porteño en el estadio de Obras Sanitarias.
El gobierno lanzó anoche la campaña electoral del oficialismo desde el estadio Obras de la Capital Federal, con un discurso de Cristina Fernández de Kirchner.

La precedió Alberto Fernández, en un escenario en el que posó la plana completa de la nueva conducción del PJ porteño. Ese era el propósito del acto: la asunción del jefe de Gabinete como titular del PJ de la Capital Federal. El cargo lo había asumido formalmente antes del encuentro en Obras, en el despacho de la jueza María Servini de Cubría, donde completó el trámite legal junto al secretario de Seguridad, Alberto Iribarne, vicepresidente del PJ; y del secretario general partidario, el sindicalista Víctor Santa María.

Unos cincuenta micros se estacionaron sobre la avenida Del Libertador con pasajeros invitados al estadio, que desbordó por la concurrencia; otras mil personas quedaron afuera, siguiendo los discursos de los Fernández por pantallas de video, dos piezas más dirigidas a levantar el ánimo que a transmitir conceptos (ver vinculada).

No faltaron quienes, retrasados, empujaban al personal de control pidiendo que les abrieran paso, como el grupo de legisladores porteños que encabezó Miguel Talento (vicepresidente de la Legislatura) que se perdió la mitad de la arenga del jefe de Gabinete.

La convocatoria por cierto más numerosa de lo que pretende un festejo de asunción de autoridades del peronismo distrital, no sólo por la presencia de la primera dama, sino por las invitaciones cursadas por fuera de esa geografía; por ejemplo, se vio a Felipe Solá y Eduardo Felner, entre otros como León Arslanian. No hubo, contra lo anunciado, otros gobernadores y jefes del peronismo de las provincias. Con eso se logró darle un tono más metropolitano al acto. Además, se sumaron funcionarios para acompañar a Carlos Tomada y Daniel Filmus, los ministros de la mesa de mando del partido en la Capital. Estuvieron así entre el público Aníbal Fernández y José Pampuro. También se vio a Hugo Moyano, a Ginés González García y a los gremialistas Julio Piumato y Armando Cavalieri.

Llamó la atención la ausenciade Rafael Bielsa; estaba Cristina Fernández, lanzada a candidata, pero no de la Capital Federal, en el escenario. El canciller, sin embargo, que se dice será el candidato del gobierno en Capital, priorizó un viaje a Guatemala. Debería dar explicaciones.El ex jefe de Gabinete de Bielsa, Eduardo Valdés, fue el encargado de llevar la adhesión del canciller al acto, un trámite que casi se frustra porque le impidieron el ingreso por no contar con entrada especial. Rápidamente le hicieron llegar una de sus amigos concurrentes.

• Espera

Cristina Kirchner llegó antes de las 20, pero su presencia, como la de Fernández, se demoró en el escenario para permitir mayor ingreso de asistentes. En esa espera algunos integrantes de la conducción PJ debieron permanecer sentados en el escenario, una vez que un locutor los hizo subir uno a uno luego de nombrarlos. Entre ellos estaban el sindicalista Andrés Rodríguez; la legisladora porteña Silvia La Ruffa; el secretario de Descentralización de la Capital, Héctor Capacciolli (el único cuya agrupación portó un enorme cartel con su apellido); Julio Vitobello; la ex menemista Raquel Kismer de Olmos; y el legislador Claudio Ferreño.

Finalmente pasó la senadora, ataviada con un conjunto de campera y pantalón blancos en tela labrada, acompañada por la mesa principal del peronismo porteño,
Tomada, Filmus, Vaca Narvaja, Lucrecia Monti y Matías Pillati, junto a Santa María, quien desplegó la mayor de las batucadas y aplausos.

Entre el público se contó además con un grupo selecto del ibarrismo, como el secretario de Infraestructura,
Roberto Feletti; y la subsecretaria de Emergencias, Lía María. Quedó en la puerta la legisladora Alicia Caruso. Aníbal Fernández y Alberto Fernández llegaron juntos en el mismo auto, pero el ministro del Interior debió sortear apretujada platea para poder ubicarse en la primera fila de sillas plásticas, lo mismo que Carlos Zannini.

Solá
arribó junto al intendente de La Matanza, Alberto Balestrini, y el de La Plata, Julio Alak.

La llegada más seguida por los militantes fue, sin embargo, la del secretario de Medios,
Enrique Albistur, acompañado por la troupe farandulera, que integraron Litto Nebbia, Jorge Coscia, Ana María Picchio, Víctor Laplace y Alejandro Dolina, ubicados junto al legislador Chango Farías Gómez, Juan Carlos Dante «Canca» Gullo y Eduardo Rollano.

Durante el acto se repartió un documento de la nueva conducción del PJ, que intenta reivindicar la existencia de los partidos políticos a los que considera en «deterioro» y alusiones en contra de ONG (¿Poder Ciudadano?) que harían, según los peronistas porteños, mala prensa a los sellos partidarios.

También se aludió a los «nuevos partidos políticos» que, consideraron, se crean en torno «a una candidatura».

Con liturgia de ocasión, el acto comenzó con la marcha peronista que se pasó mientras se proyectaba un video en el cual
Néstor Kirchner abrazaba y saludaba a la gente, con escenas de visitas del Presidente a fábricas y otros lugares.

Las barras portaron banderas y banderines de sus agrupaciones, o sindicatos, como UPCN, al parecer el que contó con más cotillón durante la noche.

Con esa escenografía,
Alberto Fernández llamó a sumara propios y ajenos al próximo Frente para la Victoria, mientras que Fernández de Kirchner hizo su reaparición política con un llamado a apoyar al Presidente, que aplaudió la tribuna de militantes, funcionarios y sindicalistas.

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