11 de septiembre 2002 - 00:00

Se posterga aún el juicio a la Corte

El juicio político a la Corte deberá esperar, por lo menos, una semana más para tener una resolución. Ayer, el radicalismo le comunicó formalmente a Jorge Matzkin que no dará quórum hoy y tampoco mañana, lo cual desató la ira del menemismo de Diputados.

A criterio de los representantes del justicialismo de Anillaco, «el Ejecutivo no está haciendo todos los esfuerzos necesarios para voltear las acusaciones». Para reforzar la posición, memoraron la forma en que se destrabó en el Senado la derogación de la ley de «subversión económica», por citar uno de los casos más promocionados.

En aquella ocasión, el gobernador de Río Negro, Pablo Verani, ordenó a la senadora de su provincia Amanda Isidori que se retirara de la banca para permitir que el PJ tuviera número para votar la anulación de la polémica figura. Si se procediera con idéntica voluntad en esta circunstancia -opinan los menemistasno habría que sufrir más dilaciones en el juicio político y, por lo tanto, se controlaría el flujo del «corralito» financiero gracias al «goteo».

Más que molestos, la cuarentena de legisladores que se reportan a Carlos Menem decidieron en la víspera cumplir con la amenaza que ya había anticipado este diario. No bajarán a sesionar hasta que no se discutan en el plenario de la Cámara baja las causas contra Julio Nazareno, Eduardo Moliné O'Connor, Guillermo López, Adolfo Vázquez, Antonio Boggiano, Augusto Belluscio, Enrique Petracchi, Carlos Fayt y Gustavo Bossert.

Terminó de sacarlos de quicio la apertura de 120 expedientes a estrenar que desempolvaron el ARI de Elisa Carrió, frepasistas, radicales y «rebeldes» del PJ para preparar un nuevo juicio político. Ayer, se escuchó el testimonio del abogado Galante que denunció por supuesto enriquecimiento ilícito al noneto de magistrados. «Esa cuestión es de 1996 -se enardeció la riojana Alejandra Oviedo, sin perder el humor-, y no se trató ni siquiera durante el gobierno de la Alianza; sólo falta que citen a French y Beruti para saber si no existen causas pendientes desde 1810 contra la Corte.»

•Estocada

Durante un encuentro reservado en la Casa de Gobierno, Horacio Pernasetti explicó al ministro del Interior que los radicales «sólo bajaríamos con la idea de mandar a comisión el dictamen de acusación contra los 9 ministros», algo que postergaría sine die la clausura del proceso anti-Corte y que, por supuesto, el oficialismo no desea. El jefe de la bancada UCR insistió en que no existe consenso entre sus correligionarios para habilitar el debate ahora. Además, mostró la otra cara de la presunta inoperancia gubernamental para resolver el conflicto (ya los menemistas habían dado su punto de vista).

Pernasetti subrayó que
ni siquiera el PJ había logrado demostrar una gran cohesión para tratar el proceso en el recinto la semana pasada. En ese sentido, Matzkin soportó la estocada: apenas se juntaron alrededor de 70 legisladores peronistas para la frustrada sesión especial, muy lejos del centenar que habían prometido por los diarios.

•Queja

Mediante un comunicado de prensa, Angel Rozas se quejó de que «todavía no he recibido ninguna respuesta pública o personal por parte de los precandidatos y referentes del justicialismo a mi pedido de que asuman la responsabilidad de pronunciarse sobre el juicio político».

Al mismo tiempo, el titular del comité nacional ratificó la vigencia de un pronunciamiento partidario
«para asegurar que prospere la acusación». Finalmente, el mandatario chaqueño sentenció que «la conducción de la UCR no avala ningún comportamiento parlamentario que pueda organizar el oficialismo para habilitar por acción o por omisión, la impunidad o la suspensión del procedimiento del juicio político».

Rozas, por su investidura, no reveló la disposición de varios de sus correligionarios de Diputados -el cordobés Luis Molinari Romero, el mendocino Víctor Fayad y el porteño Marcelo Stubrin, entre otros-a dar debate lo antes posible, aunque con la excusa de que pretenden cargarse a la denominada «mayoría automática».

•Actitudes

Además de los menemistas, sólo se refirió públicamente a la saga inconclusa el bonaerense Ricardo Rapetti, otrora funcionario de Carlos Ruckauf y actualmente reemplazante de Jorge Remes Lenicov en la banca del Congreso. «En gran parte, el descrédito del Poder Legislativo ante la opinión pública obedece a actitudes como la asumida por el bloque de la UCR», golpeó Ricardo Rapetti.

En vista de las declaraciones de los caciques opositores,
los justicialistas desactivaron ayer cualquier convocatoria a una nueva sesión especial. Durante la presentación del libro que transcribe el dictamen contra el máximo tribunal, el kirchneriano Sergio Acevedo adelantó a los aristas Héctor Polino y María América González; los radicales Carlos Iparraguirre y Marta Milesi; y a las frepasistas Nilda Garré y Araceli Méndez de Ferreyra que no había voluntad de la mayoría del peronismo para volver a hacer una especial esta semana.

Dejá tu comentario

Te puede interesar