Se prohíbe hablar de Gerez

Política

Enredado en un bochorno del que parece no poder salir, el gobierno mandó el fin de semana a callar a todos los implicados -los que le responden, claro-en el caso Luis Gerez. La locuacidad del secuestrado y sus protectores locales, que ya hablan de sus candidaturas a cargos sin vergüenza alguna, llevaron al gobierno a una pelea interna que arrastra a ministros, jefes policiales y roza ya al Presidente y al gobernador. El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, mandó además la orden política de que tampoco hablen los fiscales, que dependen de la procuradora provincial María del Carmen Falbo, porque sus dichos -cree el gobierno- ponen más al descubierto el fracaso no ya en la investigación, sino de la maniobra de implicar, hasta ahora sin pruebas, al ex subcomisario Luis Patti. El hijo del albañil, que no obedece órdenes políticas, puso ayer dinamita en el caso: dijo que para él el secuestro es una trama dirigida a beneficiar directamente a Néstor Kirchner. El Presidente llega hoy a Buenos Aires y tiene que decir algo porque la ola ya acaricia su despacho.

El gobierno nacional decretó el silencio oficial en el caso del secuestro de Luis Gerez. A los fiscales, a las fuerzas de seguridad y a los compañeros del militante kirchnerista de Escobar, se les ordenó «desmediatizar» el caso y cortar todas las vías de comunicación con la prensa para que el misterioso caso no levantara más sospechas. Sólo Néstor Kirchner podría despacharse con nuevas denuncias y pistas sobre el tema.

La semana pasada, Alberto Fernández se comunicó con el actor y dirigente de «Pensar Escobar», Alberto Fernández de Rosa, para que no se filtrara más información sobre el caso ni sobre el estado de salud de Gerez. Desde entonces, se nombró a un vocero oficial de la víctima ya que ni el concejal Hugo Cantero -el amigo íntimo de Gerez por quien el albañil de 51 años pidió, tras ser liberado el viernes 30 de diciembre en Garín-, ni los fiscales Andrea Palacios y Facundo Flores fueron autorizados a realizar declaraciones públicas sobre el caso.

A 10 días de la reaparición de Gerez, no hay ninguna novedad en el caso. Ni detenidos ni órdenes de detención ( tampoco hay novedades sobre Julio López o de qué ocurrió con Hernán Ianonne, el otro caso policial con fuerte aroma político). No se sabe el móvil ni la identidad de los autores. Una rareza teniendo en cuenta que se analizan más de 30 mil llamados telefónicos con el sistema Excalibur, que se ordenaron más de 120 allanamientos y que unos cuatro mil agentes de la SIDE, la Policía Bonaerense y la Federal mantienen sitiada la zona de Pilar y Escobar.

Kirchner y su gabinete fueron los primeros en llamarse a silencio. Tras las débiles acusaciones contra Luis Patti -descartadas en Escobar y en la Justicia, donde no planean llamar a declarar ni al ex subcomisario ni a nadie de su entorno-enarboladas por el jefe de Gabinete, ahora desde las filas de Emilio Pérsico sospechan que el caso está obstruido por sectores de la bonaerense. Adhieren así al discurso oficial de Kirchner, quien en cadena nacional había reconocido que « todavía no podemos hacer que las fuerzas de seguridad sirvan a los intereses de la democracia».

  • Hipótesis

    El fin de semana quedó expuesto el desmanejo político del caso por parte del gobierno. Primero trascendió que un ministro bonaerense había ligado el secuestro a la interna kirchnerista de Escobar. Allí hay una pelea entreactoral: el grupo de Gerez y Fernández de Rosa -apoyado por el Movimiento Evita de Pérsicocontra el del humorista Larry de Clay -impulsado por Compromiso K de Carlos Zannini-. De inmediato, León Arslanian desmintió esta posibilidad. «La difusión de esa versión (el secuestro por una interna política) lleva confusión a la opinión pública acerca de los verdaderos alcances de la investigación», señaló el Ministerio de Seguridad. Arslanian y sus colaboradores advirtieron que sostener esa hipótesis «tiene consecuencias políticas y conduce a desalentar otras mucho más razonables, verosímiles y pertinentes, a la luz de la actuación del señor Gerez en su calidad de testigo».

    También ayer se conocieron declaraciones de José Luis Gerez, el hijo de 21 años del albañil secuestrado, quien sospecha que la desaparición temporaria de su padre fue para beneficiar a Kirchner. El joven expuso dos hipótesis: «Que fue un secuestro de gente rocha, la llamo yo, de piratas que se confundieron de persona. Y también pienso que de algún partido político mandaron a secuestrar a mi viejo para favorecer a Kirchner».

    Desde que su padre reapareció no pudo volver a verlo ni sabe dónde está, preservado por el entorno del reactivado «Paco» Fernández de Rosa.
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