Un acto que iba a ser encabezado ayer por Néstor Kirchner en el aeropuerto internacional de Ezeiza fue suspendido por la mañana sin que se informaran oficialmente los motivos de la decisión. Se presumió que la lluvia hubiera demorado la llegada de asistentes a ese acto. Se había anunciado la presencia de Kirchner junto con el gobernador Felipe Solá y el intendente de Ezeiza, Alejandro Granados. Según se preveía, se iba a registrar una entrega de ambulancias en el marco del sistema de emergencias del aeropuerto internacional. El jefe de Estado permaneció en la Casa de Gobierno. Kirchner logró así un récord, que es una semana en funciones sin hablar en público, algo que tampoco hizo en ninguno de los actos de ayer. Kirchner tenía previsto este fin de semana dirigirse a la residencia presidencial de Chapadmalal con su familia, pero algunos de sus voceros hicieron trascender que podría cambiar de idea, permanecer en Olivos o viajar a Santa Cruz.
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