Seguridad: Cristina señaló a policías
Alentador que ayer Cristina de Kirchner asumiese, como pocas veces antes, la demanda de seguridad de la sociedad. Particularmente en la Capital Federal, adonde crece el temor de la gente por los robos a propiedades y automóviles, pese a que la Nación insiste en que aplica el mejor método sin darle al gobierno local atribuciones y fondos para seguridad. Es dudoso que eso lo arreglen con discursos y apelaciones a los uniformados y a sus jefes, en casi un llamado de atención para obtener un «compromiso» en la lucha contra el delito. Más cuandolos propios policías saben que actuar muchas veces puede perjudicar sus carreras en un sistema que ha demonizado su tarea y que hace prosperar al policía que no actúa, entre otras cosas, por temor a ser sumariado por el solo hecho de desenfundar un arma.
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Cuando parecía que el acto por la entrega de vehículos policiales
en el Rosedal se terminaba sin ningún problema, familiares
de víctimas de Cromañón se presentaron ante Cristina
de Kirchner y le pidieron que asuma un mayor compromiso
en esa causa.
La mandataria estuvo acompañada por el ministro Fernández; el ministro de Interior, Florencio Randazzo; el secretario de Seguridad Interior, Héctor Masquelet, y el jefe de la fuerza policial, Néstor Vallecca.
Pasadas las 11.30, el clarinete de la banda de esa fuerza policial dio entrada a la esposa de Néstor Kirchner y a sus acompañantes, aunque el ministro de Justicia empezó a hablar recién luego de que se cantaran las estrofas del Himno Nacional.
Se pudo apreciar también a no más de 50 transeúntes que al momento del acto estaban trotando, haciendo gimnasia, pero que por curiosidad frenaron frente al palco para escuchar las palabras de la ex primera dama. Por la hora, no había travestis ni otros individuos transgénero que pueblan ese paseo por las noches.
«Feliz Cumpleaños Presidenta», decía un cartel de frente al palco oficial, que sostenía una señora que luego le alcanzaría un ramo de flores.




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