28 de octubre 2004 - 00:00

Senadores sesionan entre los pingüinos

Ramón Puerta
Ramón Puerta
El Congreso y la Cancillería decidieron apoyar con su presencia la actividad de la Fuerza Aérea en la Antártida. El gesto viene, además, a aventar suspicacias sobre el estado de mantenimiento de las aeronaves luego del inconveniente que sufrió el aparato presidencial que, por desinformación, muchos enrostran a los aviadores militares. El comandante de Operaciones Aéreas, brigadier Carlos Moreno, ordenó una exhaustiva inspección de los dos Hércules C-130 que llevarán un pasaje VIP (el pleno de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y altos funcionarios de la Cancillería) para celebrar los 35 años de la apertura de la base antártica Marambio. Hoy parte desde el aeroparque Jorge Newbery un convoy de dos aviones de la Fuerza Aérea con destino a la Antártida y trasladan a la mayoría de los senadores que componen la Comisión de Relaciones Exteriores con el propósito de llevar a cabo una sesión simbólica especial en el continente helado.

• Debut

Es la primera vez que se reúnen en ese escenario inhóspito los legisladores de relaciones exteriores; antes, era patrimonio de sus pares de la Comisión de Defensa. No irá el canciller Rafael Bielsa; la plaza la ocupan el segundo al mando en la Cancillería, el embajador Jorge Taiana, y su jefe de Gabinete, Jorge Colombo.

Se trata de un nuevo faltazo de Bielsa ante legisladores. Ayer desairó a la Comisión de Relaciones Exteriores de diputados, quienes debieron soportar las excusas de un ignoto funcionario que adujo la típica fórmula de «problemas de agenda» para excusar la ausencia de Bielsa. Los rumores de los más informados atribuyeron el faltazo del canciller a la excursión antártica a un inesperado «temor a volar» que sobrevino en el gabinete tras la crisis de mantenimiento de la máquina de Néstor Kirchner, el Tango 01. Claro que los hombres de la Fuerza Aérea nada tienen que ver con esos menesteres, hoy bajo responsabilidad absoluta del secretario general de la presidencia, Oscar Parrilli. Algunos memoriosos del Senado recordaron que Perón usaba, en su último período de gobierno, el ardid de llevar como piloto al jefe de la Fuerza Aérea, en aquel entonces, el brigadier Jorge Fautario, con el secreto propósito de evitar fallas y presuntos atentados en la aeronave presidencial. La iniciativa de armar una sesión especial en la Antártida surgió de la imaginación del presidente de la comisión, senador Ramón Puerta (PJ, Misiones), como una forma de acompañar a los aviadores militares en la evocación de la creación de la base antes conocida como Vicecomodoro Marambio y, ahora, Marambio, a secas.

• Atajo

Es que, luego del acuerdo de julio de 1999 que se firmó con Gran Bretaña y que permitió la reanudación de los vuelos desde el continente hacia Malvinas, la letra chica del entendimiento proponía eliminar la militarización de las bases. Y el gobierno de Carlos Menem consiguió, con una picardía, el atajo de negociar con la supresión del grado militar de cada uno de los precursores antárticos que dieron nombre a las bases.

Los diputados, a instancias de
Jorge Argüello, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara baja, también tendrán su sesión, el 2 de noviembre. Como marca el protocolo, luego de que se realice la de la cámara superior: los senadores.

El pasaje de los Hércules está integrado, además de por Taiana y Colombo, por los senadores Puerta (PJ, Misiones), Mabel Caparrós (PJ, Tierra del Fuego), Eduardo Menem (PJ, La Rioja), Guillermo Jenefes (PJ, Jujuy), Rubén Giustiniani (PS, Santa Fe) y Rodolfo Terragno (UCR, Ciudad de Buenos Aires).

Están invitados también los senadores de la Comisión de Defensa:
Marita Perseval (PJ, Mendoza) y Roberto Ríos (PJ, Corrientes).

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