2 de agosto 2006 - 00:00

Sesión con dudas por la vacación

Punteros legislativos del Frente para la Victoria realizaban ayer frenéticos llamados telefónicos para asegurar la presencia de todos sus diputados del interior en la votación que dotará a Alberto Fernández de superpoderes presupuestarios. Es tal el poderío oficialista en la Cámara baja que las preocupaciones políticas del kirchnerismo ya son minimalistas. No inquieta al gobierno conseguir número para aprobar las leyes, sino despabilar a sus legisladores para que viajen a la Capital y así poder sesionar.

La encargada de pasar lista y convocar a los kirchneristas de las provincias fue la mendocina Patricia Fadel. La secretaria parlamentaria es una experta en este tipo de misiones y ya cuenta con exitosos antecedentes, como la votación de la polémica reforma del Consejo de la Magistratura. En aquella oportunidad, y en sesión extraordinaria, los diputados kirchneristas debieron interrumpir sus vacaciones de verano para sentarse en sus bancas y consagrar el poder de veto del oficialismo en la designación y remoción de los jueces.

Algo similar ocurrirá hoy, cuando los diputados del Frente para la Victoria se vean obligados a suspender su parsimonioso relax invernal para cumplir con el mandato de Néstor Kirchner y Felisa Miceli: la reforma del artículo 37 de la Ley de Administración Financiera que le permitirá al jefe de Gabinete reasignar partidas presupuestarias al margen de lo dispuesto por el Congreso.

El procedimiento habitual es que cada diputado del interior del país se encarga, a través de sus secretarios, de realizar las reservas telefónicas para viajar en avión a Buenos Aires. Este mecanismo se complicó con la desaparición de LAPA y de Southern Winds, lo que redujo la oferta de vuelos de cabotaje. Pero ahora el receso invernal del Congreso terminó de agravar la situación. La pachorra legislativa alcanzó a los asistentes de los diputados oficialistas que también están de vacaciones y por lo tanto inubicables como para encargarse de coordinar los traslados aéreos de sus jefes, ya de por sí remisos a dejar sus provincias para votar una ley tachada de hegemónica e inconstitucional por toda la oposición y por expertos jurídicos, como Daniel Sabsay, Félix Loñ, Jorge Vanossi y hasta el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.

La logística oficialista es más compleja en ciertos territorios, como la provincia de Jujuy, desde donde algunos días parte un solo vuelo a Buenos Aires. Allí, a veces es necesario realizar las reservas hasta con un mes de anticipación.

  • Tarea maratónica

    Este complejo panorama obligó al despacho de Fadel a asumir la maratónica tarea de asegurarse que los diputados del interior lleguen puntualmente a sus bancas para votar los superpoderes permanentes.

    A pesar de este procedimiento excepcionalísimo, no está confirmado a qué hora comenzará la sesión. Se sabe que los bloques opositores de la UCR, el PRO, el Partido Socialista y el Justicialismo Nacional -ex duhaldismo opositor-intentarán que no haya quórum -129 legisladores sentados-para sesionar. Es la clave de la sesión de hoy ya que la modificación a la Ley de Administración Financiera se aprobará con mayoría simple, es decir, con la mitad más uno de los votos de los presentes.

    Pero la maniobra opositora puede resultar un arma de doble filo: ayer, desde el Frente para la Victoria, aseguraban que si a las 15 conseguían sentar a 129 diputados, se aprobaría la polémica reforma en menos de 20 minutos y sin la presencia de la oposición. «Si se sientan temprano, habrá un extenuante debate. De lo contrario, en tres minutos realizamos los homenajes, cerramos la lista de oradores y votamos», advertían omnipotentes y desafiantes los kirchneristas ante este diario.
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