Sesión de senadores derivó en ajuste de cuentas político
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Cabildeos entre senadores ayer antes de comenzar una áspera sesión de ajuste de cuentas: Miguel Pichetto con Cristina de
Kirchner, Carlos Reutemann con Jorge Yoma, y Vilma Ibarra y Daniel Scioli con Sonia Escudero.
Aníbal Fernández quiso explicar la necesidad de ese decreto en la existencia de 546 partidosen todo el país que quedaríanen peligro de no participar en las elecciones. Ayer en el Senado nadie le creyó, y todos los partidos terminaron pidiendo su presencia para dar explicaciones, una suerte de interpelación en medio de la furia que Miguel Pichetto consiguió frenar.
Yoma, hasta ahora más cercano al gobierno, pero peleado por la interna con Maza en su provincia, tampoco aceptó la explicación del vocero del gobierno: «Esto degrada el proceso constitucional. Si el ministro del Interior quiere hacerles favores a sus amigos, que lo haga, pero que no nos mienta, este decreto se hizo por pedido del oficialismo de La Rioja, están modificando las condiciones constitucionales. Perdonen la expresión: que no nos tomen por estúpidos», acusó. La denuncia parecía una declaración de guerra a la Casa de Gobierno y por eso intentó moderarla, sin mucho éxito: «Aclaro que esta medida va en contra de la política que lanzó el Presidente cuando anunció que llegó para recuperar las instituciones. Quiero que venga Fernández y nos explique qué entiende por partidos políticos». Quiso hacer parecer Yoma que ese decreto no había sido firmado por el propio Kirchner, pero no lo logró.
• Preparado
El socialista Rubén Giustiniani también fue preparado para la guerra: entró al recinto con la copia de un amparo que había presentado su partido unas horas antes pidiendo la declaración de inconstitucionalidad del Decreto 535.
Pero como era día de furia, la discusión no podía agotarse en ese tema. La radical Miriam Curletti denunció en el recinto el maltrato que recibieron los legisladores del Chaco cuando tuvieron que soportar un plantón en las oficinas de Alicia Kirchner, un escándalo que ayer había adelantado Ambito Nacional.
El problema fue durante una visita de los intendentes del Impenetrable a la hermana del Presidente, cuando el Ministerio, por lo visto, decidió que los legisladores no participarían de la reunión: «Los hicieron pasar y nos dijeron a mí y a otros senadores y diputados que esperáramos en una oficina aparte», relató Curletti. «Esperamos por largo tiempo y llegó un secretario para decirnos que no nos iban a poder atender. Señores, yo no estoy acostumbrada a esos tratos», bramaba.
En la cola de protestas terminó subiéndose también Eduardo Menem, que acababa de recibir la notificación de que fue separado de la Comisión de Legislación General, confirmando que el PJ quería recuperar un cargo allí después que Menem se fue de la bancada oficialista.




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