3 de mayo 2004 - 00:00

Siete generales con fecha de salida en el Ejército

Roberto Bendini
Roberto Bendini
Una de las rarezas del Ejército Argentino hoy es el hecho de que haya siete generales en actividad, compañeros de promoción del jefe de la fuerza, el teniente general Roberto Bendini. Se impone que en una estructura de mandos verticalista la máxima autoridad esté por encima del resto. Esta es una de las razones por las que se vaticina que a fin de año un numeroso grupo de generales se irá a su casa retirado, que es la forma que los militares tienen para decir que se jubilan. Quienes tienen el pasaporte visado son los siete compañeros de promoción de Bendini, la 99ª de egreso del Colegio Militar. El octavo era el jefe de Inteligencia, Jorge Luis Cabrera, que pasó a retiro en plena crisis «de los retratos».

Desconfiado, Bendini sabe que ser general no es sólo ostentar los dos soles sobre los hombros. En su caso, pasó de dos en un año a cuatro en pocas semanas. «Hacen falta no menos de tres o cuatro años para recibirse de general», aconsejan los más veteranos. Si a esto se le agrega que 7 compañeros de promoción, con los que se conoce desde hace no menos de 40 años, comparten responsabilidades en actividad, se comprenderá hasta qué punto está gastada la cadena de mandos, erosionada por hechos puntuales.

• Mando afectado

Uno de ellos, donde aseguran que se vio gravemente afectado el mando, fue cuando Bendini aceptó sin chistar la orden de Néstor Kirchner de descolgar él, públicamente, los cuadros de dos ex directores del Colegio Militar: Jorge Rafael Videla y Reynaldo Benito Bignone. Cuando podría haberlo hecho un ignotosoldado. Esto afectó el mando interno de Bendini, que vio irse a su jefe de Inteligencia -Cabrera-, y a duras penas pudo conseguir parar el desborde de interesados en dar un portazo y marcharse.

Una de las razones que con frecuencia se mencionaban en tiempos de Carlos Menem para justificar la prolongada estancia de Martín Balza al frente del Ejército (más de 8 años) era que el ahora embajador en Colombia «mantiene en caja» al Ejército, es decir ordenado, sin sobresaltos ni complicaciones para el poder político.Pero ni siquiera el contrabando de armas a Ecuador y Croacia, o el asesinato del soldado Carrasco, dos escándalos que amenazaron con salpicarlo, lo pudieron conmover en su comando. Tampoco su impopularidad entre los retirados, al punto que fue expulsado como socio del Círculo Militar, después de la publicitada autocrítica que hizo en nombre del Ejército por televisión. Y a él mismo no lo conmovía tampoco el hecho de que un general más moderno -Carlos María Zabala-ocupara la jefatura del Estado Mayor Conjunto, razón por la que las relaciones entre ambos siempre fueron ríspidas.

Una forma de afirmar la disciplina interna y el propio mando de Bendini calculan que pasaría por jubilar a los generales en actividad que son sus compañeros. Se trata de Mario Luis Chretien (subjefe del Estado Mayor y otrora delfín de Balza); Néstor Hernán Pérez Vovard (comandante de Educación y Doctrina); José Diego Lorenzo (director de Logística); Francisco José Goris (director de Bienestar); Luis Alberto Pozzi (comandante Logístico de Material); Dardo Juan Parodi (vicepresidente de la Junta Interamericana de Defensa, en Washington); y Miguel Angel Moreno (comandante del V Cuerpo de Ejército, en Bahía Blanca).

Dejá tu comentario

Te puede interesar