Sin "carnalismo", Taiana retomó ayer trato con EE.UU.

Política

Néstor Kirchner pretende, aunque de manera para nada vocinglera, recomponer las relaciones de su gobierno con los Estados Unidos. El vínculo quedó muy dañado a partir de la Cumbre de las Américas, que para el punto de vista del Departamento de Estado y de varios gobiernos de la región fue un fracaso. Por eso esta semana la Casa Rosada espera obtener alguna mejoría en esa situación. Además de que mañana llegará Tom Shannon, el subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, ayer comenzó una serie de visitas institucionales el cuarteto de senadores republicanos que preside Mitch McConnell.

Este legislador, el segundo en la jerarquía de su bloque, es también el esposo de la secretaria de Trabajo de George W. Bush, quien lo acompaña en la gira y mantendrá reuniones privadas relacionadas con su función (hoy está previsto un encuentro con el ministro Carlos Tomada). Quienes acompañan al senador McConnell también son del partido republicano: Mel Martínez ( Florida, que fue el enviado de George W. Bush a la asunción de Kirchner), John Tune (Dakota del Sur) y Richard Burr (Carolina del Norte).

• Enfasis

Ayer estos legisladores fueron recibidos por el canciller, Jorge Taiana. Se recorrió la agenda bilateral rápidamente y los norteamericanos pusieron énfasis en la recuperación de la economía, como suelen hacer quienes buscan una aproximación con el gobierno. En ese contexto se comentó la decisión de saldar la deuda con el FMI. Sobre la integración comercial continental siguió habiendo diferencias: los argentinos expusieron la ambición de que se libere el comercio para los productos agrícolas antes de avanzar hacia el ALCA (es decir, elegantemente se ratificó la postura adoptada en la Cumbre de Mar del Plata). Se habló, obviamente, de Bolivia y su incógnita político-institucional a partir del ascenso de Evo Morales. Y también de la interminable crisis de Haití, ahora más llamativa por la misteriosa muerte del jefe de los « cascos azules», el general Urano Teixeira da Matta.

Hoy McConnell y los demás senadores se entrevistarán en el Senado con el presidente del bloque PJ, Miguel Pichetto, y con el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Jorge Capitanich. Curiosamente no estará Carlos Reutemann, a pesar de ser el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara.

Lino Gutiérrez, el embajador de los Estados Unidos, aprovechó esta visita para salir del letargo en el que ingresó después de la Cumbre de las Américas, por cuyo fracaso sus superiores le dedicaron algunos reproches (ese eclipse sólo fue interrumpido para posar, en una foto memorable, con la nueva ministra de Defensa, Nilda Garré). Gutiérrez les preparó para hoy a sus huéspedes un almuerzo con una media docena de ejecutivos de empresas norteamericanas, en un hotel de la calle Arroyo.

La visita de Shannon despierta otras expectativas. No sólo fue el funcionario del Departamento de Estado que más se enfadó con el gobierno de Kirchner después de aquella cumbre. También llega en un contexto regional que se modifica en una dirección todavía desconocida: el de la asunción al poder, en Bolivia, del dirigente cocalero Evo Morales. Shannon tiene pensado concurrir a esa ceremonia.

• Denuncia

A propósito del ascenso político del dirigente aymara, el gobierno de Bush ya fue hostigado ayer por Hugo Chávez, quien denunció que los republicanos conspiran contra Morales desde ahora. Sin embargo, Shannon parece haber modificado el tono que le imprimía su antecesor Roger Noriega a las polémicas con el bolivariano. Antes de llegar al Cono Sur, este funcionario le concedió un reportaje al diario «Folha de Sao Paulo» en el que definió cuál será su política frente al clima de hostilidad hacia el gobierno de su nación en varios países latinoamericanos (ver vinculada).

«Si no quieren trabajar con nosotros, que no trabajen. Se perjudicarán ellos más que nosotros», aseguró, aludiendo a Fidel Castro y a Chávez. Shannon también admitió algo que será motivo de conversación en todas las mesas en estos días: las negociaciones con Uruguay para un tratado de libre comercio bilateral con ese país. Tanto en las que se siente él como en las que se tenderán en Brasilia hoy, cuando se reúnan las cúpulas de Itamaraty y el Palacio San Martín (viajan Taiana; el vicecanciller, Roberto García Moritán; el subsecretario de Política Latinoamericana, Leandro Franco, y el de Relaciones Económicas Latinoamericanas, Eduardo Sigal, y serán recibidos también por Lula da Silva). Shannon admitió en el reportaje a «Folha» que la política de su país consiste en alcanzar el ALCA por la vía de acuerdos regionales o bilaterales. Como es sabido, la incorporación de Uruguay a esa estrategia, aunquesea sólo tentativa, prometeuna crisis en el Mercosur. Por eso los senadores argentinos se preparaban anoche para indagar hoy a sus colegas sobre este juego.

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