Eduardo Duhalde no logró interesar, por ahora, a ninguno de los jefes de Estado del Mercosur ni del resto de América latina para una eventual unión o alianza estratégica tendiente a conseguir apoyo financiero desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) o más específicamente, de los Estados Unidos. Ayer fueron Fernando Henrique Cardoso de Brasil y Jorge Batlle de Uruguay los que dijeron no, uno públicamente y el otro en privado.
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El presidente argentino intentó ayer de manera diplomática organizar una cumbre bilateral de emergencia en Brasilia que, bajo la excusa de firmar el acuerdo automotor definitivo (un tema sobre el que el jefe de Estado local no domina), debería lograr antes del fin de semana una foto con Fernando Henrique Cardoso que llegue al frío corazón de los hombres fuertes del FMI. Desde Brasilia no hubo respuestas diplomáticas sino públicas. El propio Cardoso descartó que haya hablado con el presidente de la Argentina una estrategia común afirmando «que nunca conversé sobre este asunto»; y reiteró con firmeza que las «turbulencias económicas enfrentadas por Brasil son de naturaleza distinta» de las que soporta Duhalde.
Cardoso dijo después que la crisis de su país «es política» ya que «no hay dudas de la capacidad de Brasil de cumplir con sus compromisos». Luego, y a través de la embajada brasileña en la Argentina que dirige José Botafogo Gonçalves, hubo comunicaciones con la cancillería argentina de Carlos Ruckauf donde quedó en claro que no hay espacio físico para un encuentro directo entre Cardoso y Duhalde en Brasilia. La explicación elegida fue que el presidente brasileño estará atendiendo asuntos inter-nos el jueves y el viernes, que el fin de semana estará fuera de la capital del país vecino, y que a entre el martes y el miércoles deberá atender al jefe de Estado mexicano Vicente Fox. Como desde el jueves, Cardoso y Fox volarán desde Brasilia hacia Buenos Aires, se consideró que no es imprescindible adelantar los encuentros. Sondeos similares tuvo Jorge Batlle también ayer desde Buenos Aires. En principio el uruguayo aceptaba el convite, siempre y cuando se trate de una cumbre inmediata con Cardoso. La caída de la reunión hizo que automáticamente también Batlle prefiriera esperar.
• Encuentro
Ahora la única cumbre que se espera para los miembros del Mercosur será la que harán desde el jueves de la próxima semana en Buenos Aires los presidentes del bloque y algunos jefes de Estado invitados. Además de Duhalde, Cardoso, Batlle y Fox, viajarán a la Argentina el paraguayo Luis González Macchi, el chileno Ricardo Lagos y el boliviano Jorge Quiroga. La cumbre forma parte del protocolo oficial del Mercosur, donde el país que tiene la presidencia pro témpore, actualmente la Argentina, organiza un encuentro de jefes de Estado para entregar el mando a otro país; ahora Paraguay. La gran apuesta ahora de Duhalde es que en este encuentro se logre algún tipo de reclamo público latinoamericano hacia el FMI para que ayude a la Argentina. El Presidente se esperanza en que si en conjunto Cardoso, Lagos y Fox reclaman que se asista al país, desde Washington se escucharán los reclamos.
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