26 de octubre 2005 - 00:00

Sindicalistas cierran diario vespertino

La edición vespertina del diario «Crónica», parte de una publicación popular de 42 años, no se edita más desde ayer supuestamente por problemas financieros. Un comunicado escueto de Editorial Sarmiento, responsable del periódico, no aclaró los motivos de la decisión.

El diario tuvo cambio de dueños recientemente, luego de que Héctor Ricardo García decidiera desprenderse de las acciones y de los activos, y transferirlos a Editorial Sarmiento que vendió. En ese negocio fue incluido, además de la marca para diario, el edificio de 12 pisos ubicado en la calle Garay, valuado en 12 millones de dólares, y el diario «El Atlántico» de Mar del Plata.

Editorial Sarmiento, es ahora propiedad de un grupo económico que está hoy ligado a la obra social de la UOM y que, además, tendría como accionistas al cacique de la CGT, el camionero Hugo Moyano y al gastronómico Luis Barrionuevo.

La vinculación del sindicalismo en la prensa se explica porque el nuevo directorio está presidido por Roberto Michetti de Forjar Salud, la obra social de los metalúrgicos que también sponsorea al Club Independiente (institución que simpatiza a los Moyano y el hijo es vocal y miembro de la hinchada), después de cerrar un jugoso contrato para llevar su nombre en la casaca de esa institución. A cambio de hacer su parada en el tradicional club de Avellaneda, el polo sindical UOM-Moyano le propuso al presidente Julio Comparada garantizarle dinero fresco, cobertura médica y la poderosa maquinaria del gremialismo peronista.

Quien no aparece, pero se lo nombra como uno de los promotores del ajuste en «Crónica» es Raúl Olmos, otrora gerenciador de la obra social de los metalúrgicos.

• Temor

El gremialismo burocrático, ahora con ingreso al fútbol con dinero de las obras sociales, «la caja sindical» por excelencia, tiene temor de presentarse oficialmente porque tendrían que explicar cómo sindicalistas despiden a trabajadores. Además, deberán enfrentarse con dos sindicatos como el gráfico y el de prensa, que ya anunciaron tomarán pacíficamente la planta del diario. Es por el despido de jefes y periodistas con mayor antigüedad en la empresa. Por esta situación ya hubo un choque entre el gremio gráfico y Michetti, momento a partir del cual un hombre de buen físico ha empezado a custodiar las oficinas del directivo.
El conflicto ya está instalado en el Ministerio de Trabajo de
Carlos Tomada, donde los nuevos dueños de «Crónica» han planteado un «procedimiento de crisis», para justificar los despidos por pérdidas económicas, o sea, lo que siempre les rechazaron a los empresarios auténticos que arriesgan capital propio y no sindical. La reunión duró ayer cinco horas, y el ministerio propuso una conciliación voluntaria por cinco días prorrogable por otros cinco días. La propuesta fue rechazada por los empleados, pero al cierre de esta edición Trabajo había llamado a una conciliación obligatoria.

Actualmente, el mayor acreedor de «Crónica» es la AFIP con la que mantiene una deuda cercana a los 20 millones de pesos. «Crónica» tenía originalmente tres ediciones, matutina, quinta y sexta. Pero desde fines de la década de 1990 enfrentó la dura competencia de otro diario vespertino de distribución gratuita, «La Razón», manejado por el monopolio «Clarín». «La Razón» no es un diario relevante ni mucho menos, pero se regala y el gobierno le da publicidad oficial. «La Razón» se distribuye principalmente en las estaciones de trenes y subterráneos. Desde hace tres meses los responsables de «Crónica» decidieron unificar las clásicas versiones vespertinas «quinta» y «sexta», pero aún así parece que le costaba mucha plata a los sindicalistas.

La edición matutina de «Crónica» compite en el mercado de la Capital Federal y del cordón urbano que la rodea, especialmente con el «Nuevo Diario Popular», del mismo estilo. El sindicalismo ha sido en periodismo tan nefasto como cuando incinera al candidato político al que apoyen abiertamente. En 1951 el primer peronismo les dio -tras intervenirlo- el diario «La Prensa». Al caer Perón, cuatro años después, lo devolvieron fundido y despojado de muchos bienes. En cuando trascienda más que sindicalistas son sus dueños, perderá toda credibilidad un diario que hizo famoso y marcó una época con un periodista acunado en redacciones, Héctor Ricardo García, ahogado financieramente por el gobierno.

Dejá tu comentario

Te puede interesar