29 de marzo 2005 - 00:00

Solá celebra candidatura

Felipe Solá comenzó el festejo. Quizás es prematuro porque todavía falta repartir y mostrar muchas cartas, pero el gobernador se declaró ayer «muy contento» por el desembarco de Cristina Fernández como candidata a senadora en la provincia de Buenos Aires.

Se cuidó, sin embargo, de darlo por hecho, pero se permitió celebrar la « posibilidad» de que la primera dama encabece una o dos listas bonaerenses en las legislativas del 23 de octubre próximo. «Recuerden que en noviembre yo dije que esto era lo mejor», señaló ayer de visita a San Isidro.

Pero más allá del festejo, la obsesión de Solá está focalizada en una dirección: encontrar un atajo, un pasaporte para intervenir en la mesa de negociación que, se anticipa, en los próximos compartirán Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde para discutir sobre el puzzle bonaerense.

A su regreso de Uruguay, el ex presidente tenía previsto encontrarse con Kirchner para empezar la pulseada sobre cómo se ordenará -o desordenará- el PJ de cara a las elecciones de octubre. En esa mesa -si se organiza (ver vinculada)- la candidatura de Cristina es todavía motivo de discusión.

Y Solá, como partícipe necesario de la estrategia del peronismo en Buenos Aires, reclama tener un lugar en la cinchada. Lo explicitó hace tiempo cuando, tras romper los bloques legislativos, aseguró: «Ya somos una pata imprescindible para cualquier táctica electoral».

Aquél fue un mensaje dual. No sólo dirigido a Duhalde, sino también al propio Kirchner. Lo mismo ocurre cuando Solá empuja, en sintonía con Luis D'Elía, la propuesta de conformar un partido extra-PJ que presente candidatos propios, pero vaya colgado de la papeletade Cristina senadora. En La Plata, y kirchneristas con despacho en la Casa Rosada, se plantea -con ópticas y valoraciones distintas- que la jugada a fondo de Solá por conseguir una «colectora», paralela a la autopista peronista, es una alternativa que ni Duhalde ni Kirchner podrán evitar.

En realidad, para el Presidente no sería gratis cerrar un acuerdo con
Duhalde sin «premiar» al gobernador. De hacerlo, Kirchner aparecería «pactando» con «lo viejo» en vez de optar por acompañar la «renovación» que encarna el felipismo. Ese es, obvio, el guión que difunde La Plata.

La consigna, que
Solá repitehasta el hartazgo, es simple: «Ni un paso atrás. Si llegamos hasta acá, desafiando todos los pronósticos, cuando todos decían que nos iban a aplastar, no vamos a recular ahora». Con eso logró incomodar a Duhalde y arrebatarle una porción del PJ.

• Movidas

Con ese objetivo, anoche el gobernador reunió a sus leales para apuntalar otra de sus movidas: el encuentro de dirigentes que el felipismo realizará el 8 y 9 de abril en Mar del Plata, en el que espera mostrar su poder de fuego y marcar diferencias con la cumbre duhaldista de Tres de Febrero.

En aquel mitin, realizado el 19 de marzo, los seguidores de
Duhalde alistaron su ejército de legisladores nacionales y provinciales, intendentes y dirigentes. Ahora es el turno de Solá. Anoche, se analizaba la marca de la organización de ese show.

En paralelo, en el felipismo se abocaron a desentrañar los misterios de la legislación electoral
buscando recursos para desestimar la teoría duhaldista -avalada también en la Casa Rosada- de que, con las normas actuales, es técnicamente imposible que Cristina Fernández sea candidata de dos boletas distintas.

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