11 de marzo 2006 - 00:00

"Solá me dio la orden de no retroceder ni un paso"

El subsecretario de Ingresos Públicos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Montoya, justificó ayer la firmeza de los operativos para secuestrar automóviles a contribuyentes morosos y advirtió que continuará ordenándolos, con el apoyo del gobernador Felipe Solá.

"Tengo la orden directa del Gobernador de no retroceder ni un paso, siempre dentro de la ley. Vamos a seguir secuestrando autos mientras tengamos el espacio legal para hacerlo", dijo Montoya en declaraciones radiales.

El funcionario fue consultado a raíz del caso de Gabriel Gold Adler, quien el viernes, con su esposa, se negó a bajar de su costoso BMW 320 D durante horas, a las puertas del barrio privado Miraflores, en Garín, para evitar que el vehículo fuera secuestrado por las autoridades por no haber pagado la patente durante tres años.

"Este señor debe 15 mil pesos. Ningún ciudadano puede desconocer que existe un impuesto automotor y no pagarlo", acusó Montoya. No obstante, el funcionario explicó que la orden del operativo, cuyo objetivo era llevarse el auto y retenerlo hasta que el propietario saldara al menos dos tercios de su deuda, fue flexibilizada luego, porque "no esperábamos encontrarnos con una persona con problemas cardíacos".

"La vida está ante todo y esto lo sabemos. Sabemos del peligro de mantenerlo en una situación de estrés hasta la madrugada. Lo que hicimos fue secuestrar el vehículo con una modalidad especial", admitió.

Ratificó sin embargo, que la campaña contra los morosos continuará, que su equito trabaja con una lista de cuarenta autos con deudas, y que muchos morosos están poniéndose al día.

"Mucha gente está indignada porque paga sus impuestos en situaciones mucho más difíciles. Nosotros vamos a hacer todo lo posible para defender a la gente que paga", prometió.

Montoya dijo que en los controles fueron detectados muchos domicilios falsos o desconocidos "y pagaron por el riesgo de ser detectados".

"Esto hace que cientos de miles de personas que se han puesto al día y han hecho esfuerzos para pagar se sientan respetados. Éste es un operativo con el que se pueden pagar muchos gastos sociales pero lo que buscamos es que se respete a la gente que paga", declaró.

El funcionario reconoció que hay fallas en los sistemas de atención al público y cobro, donde "todos los días se hacen entre 90 y 100 mil trámites que se pueden hacer por Internet o cajeros automáticos".

Renovó su crítica, además, a un juez que concedió un recurso de amparo a un moroso para evitar el secuestro de su automóvil.

"Somos un país que no está acostumbrado a que se cobren bien los impuestos. Somos un país que no tiene cultura tributaria. Todos somos parte de este país y habrá personajes judiciales que no entiendan como se manejan estas cosas", dijo.

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