8 de junio 2004 - 00:00

Solá pide más adhesiones para otra coparticipación

El gobierno bonaerense asegura que no podrá hacer frente al aumento de salarios que reclaman los estatales si la Nación no le paga los $ 460 millones que le debe.
El gobierno bonaerense asegura que no podrá hacer frente al aumento de salarios que reclaman los estatales si la Nación no le paga los $ 460 millones que le debe.
La nota lleva la firma de Felipe Solá y convoca a discutir un nuevo régimen de coparticipación. El «spam» incluyó, primero, a los veintitrés gobernadores y al jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra. Y ayer, en una segunda tanda, se extendió a los 72 senadores y 257 diputados nacionales.

Sin diálogo con Néstor Kirchner, de quien, además, sospecha que intenta «aislarlo» y «enfrentarlo» con las demás provincias, Solá decidió redoblar su presión sobre el gobierno y salió a la conquista de aliados para instalar el debate sobre el reparto de impuestos.

La carta del bonaerense generó una ola de versiones. La más potente, sobre la posible convocatoria a una cita entre Kirchner y los gobernadores. A pesar de que se contactó vía telefónica con varios mandatarios, el Presidente no convocó a ningún encuentro.

En la previa, ayer, de un acto de lanzamiento de obras contra las inundaciones, Kirchner le había dicho a un grupo de gobernadores que analizaba la posibilidad de convocar a todos los mandatarios «para poner en blanco sobre negro» lo que recibió cada provincia en coparticipación, obras y fondos extraordinarios «con una actitud federal»; y para discutir «problemas del futuro», como el cuello de botella que representan para muchos distritos los vencimientos de deuda 2005/2006.

La nota de Solá se disparó hacia los despachos del Congreso ayer, 72 horas antes de que el gobernador vuelva a compartir un escenario con Kirchner. El jueves, cerca del mediodía, el Presidente y el gobernador coincidirán en Florencio Varela, al sur del conurbano.

• Encuentro

«Yo voy a ir», aseguró Solá consultado sobre si, vista la tensión entre La Plata y Olivos, asistiría a la ceremonia montada por el jefe local, el peronista Julio Pereyra. Anoche, fuentes del gobierno confirmaron que el Presidente tiene agendado participar del acto.

Será, luego de dos semanas de topetazos, su primer encuentro cara a cara.

Sobre ese escenario, Solá repetirá el planteo que detalló en su carta:
la distribución de 60% de lo recaudado para la Nación y 40% para las provincias es «injusta», porque, dice, los distritos en conjunto con los municipios representan 50% del gasto público.

El bonaerense, como antecedente reciente, aporta otro indicador: recuerda que una década atrás -una provocación adicional para el gobierno que detesta todo lo referido a los '90- el reparto era
«por partes iguales».

El reclamo de Buenos Aires es, en números, puntual: pretende que la provincia pase de 22,7% actual a 25% de la coparticipación primaria, lo que equivale a incrementar -según las cifras 2004- los ingresos provenientes de Nación en
590 millones de pesos.

En su nota, Solá recuerda que durante la campaña y su plataforma, en el capítulo «Los ejes de la economía de Kirchner»,
el patagónico prometió restituir «los 8 puntos de coparticipación» aclarando que no tenían que «salir de los ingresos de otras provincias, sino de la Nación».

Eso, por supuesto, sin dejar de pulsear por el cumplimiento de otras deudas, especialmente previsionales, que este año ascienden a $ 300 millones --co-rrespondientes al déficit del IPS-y que, en 2005, podría aumentar a $ 450 millones, de acuerdo con los cálculos bonaerenses.

La carta, de dos carillas, se envió el viernes a los mandatarios, aclarando que el reclamo de más fondos que impulsa Buenos Aires
no debe hacerse «a costa de las demás provincias. Los mayores recursos deben provenir de la actual participación de la Nación».

Solá dijo ayer que recibió respuestas de apoyo de «varios gobernadores», pero evitó dar sus nombres. Las críticas en su contra tuvieron, en cambio, nombre y apellido: el entrerriano
Jorge Busti consideró «bastante egoísta» el reclamo del bonaerense. En el mismo sentido se habrían expresado los mandatarios de Jujuy, Formosa y Chaco, entre otras.

«Es un planteo individual y creo que tiene que hacer uno más federal y en otro contexto, viendo qué es lo que recibe cada provincia»
, aseguró el mandatario de Entre Ríos y cuestionó a Solá porque «se está arrogando la representación de todas las provincias».

Busti desestimó, además, el planteo de Solá, en cuanto a que extraer recursos de la coparticipación primaria para destinarlos al territorio bonaerense
«también perjudica a las provincias», por caso, con menos fondos para obras.

Una queja similar, aunque más ácida, disparó la semana pasada el tucumano
José Alperovich. «Solá está desbordado», apuntó el ex senador y denunció que «Buenos Aires pone freno a la ley de coparticipación».

Por otro lado, durante el fin de semana, tres gobernadores --el pampeano
Carlos Verna, Jorge Sobisch, de Neuquén, y Alberto Rodríguez Saá, de San Luis-se plegaron a los reclamos de Buenos Aires contra Kirchner. Cada uno, sin embargo, lo hizo elevando sus propios pedidos.

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